embriaguez y toxicomanía

Embriaguez y Toxicomanía en el trabajo

ARTÍCULO 54.2.F ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES: SE CONSIDERARÁN INCUMPLIMIENTOS CONTRACTUALES LA EMBRIAGUEZ HABITUAL O TOXICOMANÍA SI REPERCUTEN NEGATIVAMENTE EN EL TRABAJO

En ocasiones se da la circunstancia de que algún trabajador es sorprendido en estado de embriaguez o que se encuentra bajo los efectos de alguna droga. El despido disciplinario basado en esta causa será declarado procedente si se acredita que el estado del trabajador repercute negativamente en el trabajo y que es una situación habitual. Nos movemos en torno a tres requisitos imprescindibles:

  • Alcoholismo o toxicomanía
  • Habitualidad
  • Repercusión negativa en el trabajo

No habrá causa de despido si un trabajador acude un día bajo los efectos del alcohol al trabajo (salvo, por ejemplo, el caso de conductores), pero sí podrá ser motivo de sanción; de la misma forma que tampoco sería declarada procedente la decisión empresarial si acude en no muy buenas condiciones a su puesto, pero desarrolla su trabajo con total normalidad, pese a que algunas sentencias, en estos últimos casos, se han atrevido a admitir la procedencia por atentar estas conductas contra la diligencia y a la buena fe que han de presidir la relación laboral.

No es nada fácil abordar de frente este tipo de despidos, por lo que en muchas ocasiones puede ser más asequible acudir a otras causas justificativas de la extinción contractual. Alguien con un problema con el alcohol o drogas es difícil que cumpla correctamente con sus obligaciones laborales, como por ejemplo, acudir con puntualidad a su puesto de trabajo, ausentarse del mismo con causa justificada, cumplir con las directrices marcadas por la dirección de la empresa o mantener diligencia y un nivel aceptable en el rendimiento.

HABITUALIDAD

Es necesaria una conducta reiterada, nunca puntual, salvo en determinados casos. No es causa de despido el hecho consistente en que un oficial de offset acuda un día normal y corriente bajo los efectos del alcohol, ya que nunca podremos acreditar la imprescindible habitualidad; no significa esto que el empresario tenga que sufrir las negativas consecuencias de este tipo de conductas, ya que nada obsta que, si tiene las pruebas suficientes, imponga una sanción disciplinaria severa al empleado.

¿Cómo podremos probar ante un Juez que un trabajador ha prestado sus servicios ebrio de forma habitual?, pues hemos de tener claro que no es fácil y que no existen fórmulas preestablecidas. Lo primero que hay que tener es paciencia, ya que si es cierto que se trata de una conducta repetida en el tiempo, se podrá acreditar. Podremos valernos de testigos o escritos, ya que la declaración de los compañeros o los inmediatos superiores pueden servirnos de gran ayuda.

Otras pruebas que pueden ser válidas y no muy difíciles de conseguir son las consistentes en reclamar la presencia del Samur en el caso de que una persona se encuentre en estado tan precario que sea necesario llamar a los servicios sanitarios para que le atiendan. En caso de conflictos graves con compañeros o superiores puede llamarse a la policía, quien tendrá que levantar el informe pertinente.

REPERCUSIÓN NEGATIVA EN EL TRABAJO

No basta con que un trabajador presente embriaguez o toxicomanía habitual, sino que, además, ha de existir repercusión negativa en el trabajo que desempeña; esto significa que no podrá ser despedido ningún individuo que tenga problemas con la bebida o las drogas en su ámbito de vida privado, sino que debe proyectarse y afectar negativamente en su vida laboral. Por supuesto, también se exige que esta circunstancia sea acreditada por el empresario.

Para cualquier consulta, cuenta con el departamento Jurídico- Laboral de neobis


capturando ballenas el fraude del ceo

Capturando ballenas: el fraude del CEO

En la actualidad, los ciberdelincuentes no se conforman únicamente con los usuarios “convencionales” de los que pueden obtener “beneficios económicos” pero en pequeñas cantidades, por lo que tienen en el punto de mira a las grandes compañías. Te explicamos en qué consiste el fraude del CEO.

Últimamente, desde los servicios de respuesta a incidentes de INCIBE (CERTSI) están hallando un elevado número de intentos de estafa que involucran, por un lado a los altos cargos de las compañías, desde el nivel gerencial hasta las direcciones de los servicios más importantes, de ahí el nombre del fraude del CEO, y por otro, a aquellos empleados que tienen cierta capacidad tanto de acceder a los información financiera como de realizar transacciones económicas en nombre de la empresa.

El fraude del CEO es relativamente sencillo de realizar. Con la “ingeniería social” como punto clave para el éxito del ataque, básicamente consiste en que uno de los empleados de alto rango, o el contable de la empresa, con capacidad para hacer transferencias o acceso a datos de cuentas, recibe un correo, supuestamente de su jefe, ya sea su CEO, presidente o director de la empresa. En este mensaje le pide ayuda para una operación financiera confidencial y urgente, elemento importante para hacer que el receptor de la tarea tenga poca capacidad de maniobra para pensar en la legitimidad de la solicitud. En este sentido estaremos de acuerdo en que todo empleado al que le llega una solicitud directa de su jefe, no suele cuestionar en demasía la petición. La solicitud puede ser del tipo:

“Hola Mario,

Necesito tu ayuda para una operación financiera confidencial. ¿Puedo contar con tu discreción? Solo debemos comunicarnos por mail.

Necesitamos realizar una transferencia para la nueva adquisición de la aplicación de Desarrollo y quiero que sea una sorpresa para el departamento. Por favor, haz una transferencia al siguiente número de cuenta ESXX-XXXX-XXXXX-XX-XXXXXXXXXX por valor de 15.000,00€. Con el concepto “Pago Aplicación SW Developers”

Muchas gracias y un saludo

Director Geneneral/CEO”

Si el empleado no se diera cuenta de que se trata de un mensaje fraudulento podría responder a su supuesto jefe, o realizar su petición y caer en la trampa. De pasar por alto el engaño, podría desvelar datos confidenciales como el saldo de la cuenta a lo que probablemente seguiría una petición para que haga alguna transferencia urgente.

Si además el empleado está visualizando el correo a través de un dispositivo móvil, no podrá corroborar a simple vista que la dirección del correo origen es la correcta, salvo que haga clic sobre el nombre del remitente. Esto hace que sea algo más difícil de detectar.

Este tipo de fraudes se conoce como whaling (captura de ballenas) por tratarse de un tipo phishing (suplantación) dirigido a «peces gordos».

¿Y cómo podemos evitar este tipo de amenazas?

Una de las cosas que hemos de tener en cuenta es que los ciberdelincuentes suelen aprovechar ocasiones en las que el jefe está ausente o no está accesible, por ejemplo en el caso de una reunión o un viaje, para perpetrar este tipo de suplantaciones con el objetivo de que el suplantado no tenga la oportunidad de verificar su autenticidad.

En los casos más sofisticados del fraude del CEO podrían previamente haber espiado, mediante una aplicación maliciosa, los correos electrónicos para tratar de imitar el estilo de escritura del jefe e incluso, podrían haber robado las credenciales de acceso del jefe a su cuenta de correo para enviar el mail desde esta misma cuenta.

En cualquiera de estos escenarios del fraude del CEO las recomendaciones pasaría por:

  • Realizar una llamada al responsable de esta solicitud para confirmarla y en caso de que no esté disponible, esperar hasta que lo esté
  • Si tenemos los conocimientos suficientes, si no se lo podríamos encargar al personal técnico, tratar de analizar la cabecera del correo electrónico para comprobar la dirección del remitente. Mencionar que esto no es infalible ya que desafortunadamente este dato puede ser modificado
  • Implementar dentro del plan de seguridad de la empresa, un procedimiento de seguridad que implique a más de una persona para autorizar los pagos, transferencias y cualquier tipo de transacción económica
  • Mantener todo el software (sistemas operativos, aplicaciones, etc.) actualizado para evitar posibles virus que puedan aprovechar algún tipo de vulnerabilidad que permita espiar el correo
  • Utilizar aplicaciones antimalware que son capaces de identificar falsos remitentes
  • En las cuentas más críticas, evitar la visualización de los correos en HTML (como una web) para evitar posibles riesgos
  • Aunque en último lugar, pero sin duda la más importante, la necesidad de concienciar y formar a todo el personal de la empresa en relación a este tipo de amenazas y otras con el objetivo de que sean capaces de responder frente a ellas

Mencionar que siempre es posible realizar consultas al Centro de Respuesta de INCIBE (CERTSI) frente a cualquier incidente de seguridad a través de la dirección incidencias@certsi.es

Autor: Marco Antonio Lozano Merino, Especialista en Ciberseguridad del INCIBE


control ilegítimo correo electrónico

Control ilegítimo del correo electrónico

Sentencia del Tribunal Supremo, de fecha 17 de marzo de 2017, EDJ 34066. Es fundamental establecer unas reglas de uso previas e informar a los trabajadores de los controles de los medios informáticos -correo electrónico- que van a existir, respetando siempre los derechos fundamentales y particularmente el derecho al secreto en las comunicaciones.

En un juicio la empresa aportó como prueba un correo electrónico de la trabajadora dirigido a su abogado; en este correo estaba la estrategia procesal que iba a seguir la trabajadora para su defensa. El correo electrónico fue hallado por la empresa mientras la trabajadora se encontraba en situación de incapacidad temporal. La trabajadora alega vulneración de derechos fundamentales, en concreto, secreto de las comunicaciones y del derecho al secreto profesional.

El Tribunal Supremo da la razón a la trabajadora y dispone que la prueba se obtuvo de forma ilícita. Los criterios jurisprudenciales en esta materia son:

  • “Es necesario establecer previamente las reglas de uso de los medios informáticos e informar a los trabajadores que va a existir control y de los medios que van a aplicarse para comprobar la corrección de los usos, así como las medidas que han de adoptarse en su caso para garantizar la efectiva utilización laboral del medio, siempre con pleno respeto de los derechos fundamentales.
  • La protección de la intimidad es compatible con el control lícito al que se ha hecho referencia, por eso la garantía de la intimidad se extiende a los archivos personales del trabajador que se encuentran en el ordenador de la empresa.
  • Los equilibrios y limitaciones recíprocos que se derivan para ambas partes del contrato de trabajo suponen que también las facultades organizativas empresariales se encuentran limitadas por los derechos fundamentales del trabajador, quedando obligado el empleador a respetarlos.
  • En el desarrollo de la prestación laboral pueden producirse comunicaciones entre el trabajador y otras personas cubiertas por el derecho al secreto de las comunicaciones, ya sean postales, telegráficas, telefónicas o por medios informáticos, por lo que pueden producirse vulneraciones del derecho al secreto de las comunicaciones por intervenciones antijurídicas en las mismas por parte del empresario o de las personas que ejercen los poderes de dirección en la empresa, de otros trabajadores o de terceros. “

¿Qué hago si estoy controlando el correo electrónico de mi equipo?

Son ya varias las empresas asociadas que se han dirigido a la asesoría jurídica de neobis con el fin de obtener un documento que informe al trabajador, desde el mismo momento de su entrada (al tiempo de firmarse el contrato de trabajo), sobre el uso que ha de dar a los medios informáticos que se ponen a su servicio, así como correo electrónico y similares y de los controles existentes al efecto. De esta forma, se logran evitar muchos problemas a la hora de obtener determinada información o medios de prueba necesarios para la buena defensa de los intereses de la empresa.

En caso de tener cualquier tipo de duda, tienes a tu disposición la asesoría jurídico- laboral de neobis.


extinción del contrato de trabajo

Extinción del contrato de trabajo

Si nos paramos a pensar, seguro que nos vienen a la cabeza varias causas por las que puede finalizar una relación laboral pero, ¿seríamos capaces de enumerarlas todas?

Las principales causas por la que se puede dar por finalizado un contrato laboral son las siguientes:

  • Por mutuo acuerdo de las partes
  • Por las causas consignadas válidamente en el contrato, salvo que las mismas constituyan abuso de derecho manifiesto por parte del empresario
  • Por expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato. A la finalización del contrato, excepto en los casos del contrato de interinidad y de los contratos formativos, el trabajador tendrá derecho a recibir una indemnización de cuantía equivalente a la parte proporcional de la cantidad que resultaría de abonar 12 días de salario por cada año de servicio. Expirada dicha duración máxima o realizada la obra o servicio objeto del contrato, si no hubiera denuncia y se continuara en la prestación laboral, el contrato se considerará prorrogado tácitamente por tiempo indefinido, salvo prueba en contrario que acredite la naturaleza temporal de la prestación
  • Por dimisión del trabajador (baja voluntaria), debiendo mediar el preaviso que señala el convenio colectivo del sector
  • Por muerte, gran invalidez o incapacidad permanente total o absoluta del trabajador
  • Por jubilación del trabajador
  • Por muerte, jubilación o incapacidad del empresario, o por extinción de la personalidad jurídica del contratante (si es una empresa). En los casos de muerte, jubilación o incapacidad del empresario, el trabajador tendrá derecho al abono de una cantidad equivalente a un mes de salario. En los casos de extinción de la personalidad jurídica del contratante deberán seguirse los trámites del despido colectivo o despidos objetivos individuales, según los casos. Pero queremos clarificar un aspecto sobre la base de las muchas consultas que recibimos sobre este tema. Si quien se jubila, por ejemplo, es un empresario persona física, un profesional individual que desarrolla su actividad por cuenta propia sin haber constituido una empresa con personalidad jurídica diferente, es cuando corresponde la indemnización equivalente a un mes de salario, ya que el empleador cesa en la actividad y esta desaparece con él. En el supuesto de que se jubile el socio de la empresa (aunque sea socio único), no nos encontramos ante el mismo supuesto, ya que la empleadora es la empresa y esta continúa con la actividad, pudiendo el socio que se jubila seguir manteniendo su condición; tendríamos que acudir a despidos
  • Por fuerza mayor que imposibilite definitivamente la prestación de trabajo, siempre que su existencia haya sido debidamente constatada conforme a un procedimiento con similitudes a un despido colectivo
  • Por despido colectivo fundado en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción
  • Por voluntad del trabajador, fundamentada en un incumplimiento contractual del empresario (por ejemplo impago o retrasos continuados en el abono del salario)
  • Por despido del trabajador
  • Por causas objetivas legalmente procedentes (ineptitud sobrevenida en la persona del trabajador, por ejemplo)
  • Por decisión de la trabajadora que se ve obligada a abandonar definitivamente su puesto de trabajo como consecuencia de ser víctima de violencia de género

Autor: José Antonio Pompa, Consultoría Jurídico- Laboral neobis