artes gráficas valorización medioambiental

Valorización Medioambiental apuesta por la coexistencia de las artes gráficas en el mundo digital

Es innegable que estamos inmersos en una revolución tecnológica muy profunda y muy avanzada que ha traído cambios a todos los niveles, muy especialmente en el de las artes gráficas: desde el diseño de una idea hasta su producción y, por supuesto, a su impresión. Incluso los más nostálgicos y acérrimos del papel, auguran un futuro poco esperanzador para este sector, que en su día fue tan revolucionario y espectacular como lo son hoy Internet y la era digital. Afortunadamente, esta predicción puede ser reversible.

En los últimos años, muchos analíticos y expertos del sector se esmeran en proveernos de datos que muestran un declive de las empresas que forman este sector. Es por ello, que en lugar de especular sobre si las artes gráficas terminarán o no por desaparecer, sería más productivo el utilizar estas estadísticas y estudios para buscar soluciones que consigan una coexistencia de este mercado con otro que está en plena ebullición, pero que no son incompatibles el uno con el otro.

Valorización Medioambiental, S.L. es un gestor de residuos peligrosos y no peligrosos con una extensa trayectoria en este sector. Una gran parte de esta empresa trabaja con y para las artes gráficas. Si bien es cierto que en los últimos años todos hemos padecido el estancamiento provocado por una crisis económica generalizada, también lo es que desde 2015 la situación ha mejorado notablemente. Nuestra experiencia nos lleva a afirmar que en una sociedad en la que cada vez tenemos más conciencia medioambiental es vital adaptarse a los cambios que van surgiendo; por eso, en nuestro caso, no sólo nos encargamos de la gestión de los residuos, sino de la gestión medioambiental propia de los mismos, ofreciendo así a nuestros clientes una solución integral que abarca todo su proceso productivo.

La tecnología es importante, gracias a ella conseguimos hacer más con menos esfuerzo; pero no debemos olvidarnos del arte, ya que es éste el que empatiza con el espíritu de cada uno de los consumidores finales. Es necesario destacar que en esta era 2.0, nos encontramos con un nuevo modelo de consumidor y aunque indudablemente se han modificado muchos de los criterios que tienen para adquirir aquellas cosas que quieren, al final siguen teniendo unas necesidades, unas preocupaciones y unas expectativas que cumplir. ¿Por qué es necesario elegir entre dos mundos si cada uno de ellos nos aporta una serie de ventajas? Creemos que sumar los medios convencionales con los digitales es más enriquecedor que prescindir de uno de ellos… En definitiva, aunque modelo de consumidor hay uno, existe una gran segmentación en el mercado y en la variedad, está la riqueza. ¡VALORÍZATE!

Autora: Rebeca Sánchez, Departamento de Comunicación de Valorización Medioambiental


almacenando químicos legalmente

Almacenar químicos legalmente en las imprentas

Cuando alguien ajeno al sector gráfico piensa en productos químicos usados por una imprenta, lo primero que le suele venir a la cabeza son las tintas, ya que desde siempre, éstas han tenido fama de contaminantes y peligrosas.

Sin embargo, a la hora de lidiar con productos químicos, no son las tintas lo que más debe preocupar a un impresor, puesto que éstas cada vez son menos contaminantes e incluso en algunos casos no son ni siquiera peligrosas, como pasa con aquellas gamas aptas para uso alimentario. Son los productos químicos complementarios al uso de esas tintas los que pueden provocar más de un dolor de cabeza a los impresores y éstos productos no siempre reciben la atención que merecen.

Aunque cada vez la maquinaria de impresión es más avanzada, más optimizada y más eficiente, es difícil conseguir una imprenta que no necesite químicos, ya sean limpiadores, aditivos, diluyentes de tintas, etc. Incluso en el offset sin agua o en las máquinas digitales, dependiendo del modelo, se requieren el uso de productos con una codificación de peligro o frase de riesgo y según el término más actual, indicaciones de peligro.

¿Qué es una indicación de peligro?

Una indicación de peligro es un código que describe la naturaleza de los peligros de una sustancia o mezcla de sustancias peligrosas, incluyendo cuando proceda el grado de peligro. Todas empiezan con la letra H, y llevan una numeración que va desde el 200 hasta el 413.

Por ejemplo, la indicación de peligro H300 en un producto implica que éste es “Mortal en caso de ingestión” mientras que la H315 nos indicaría que “Provoca irritación cutánea” y por lo tanto debemos usar guantes y ropa de protección al utilizarlo o manipularlo.

Debemos tener claro que las sustancias, en función de las indicaciones de peligro que porten en su etiqueta, tienen unos requisitos de almacenamiento definidos por la legislación, y en el caso concreto de la reglamentación española esos requisitos están definidos en el Real Decreto 656/2017, de 23 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos y sus Instrucciones Técnicas Complementarias MIE APQ 0 a 10.

En esa norma se detallan, en forma de tabla, los umbrales de almacenamiento a partir de los cuales una empresa está incluida dentro de su alcance. En caso de estar incluidos, los requisitos van desde instalar un armario de seguridad a presentar un proyecto complejo para habilitar la sala donde se almacenan los químicos, pasar inspecciones de OCA o contratar un seguro de responsabilidad civil.

No debemos pensar que por que usemos pocos químicos estamos exentos de esta legislación. Algunos productos utilizados en el sector son inflamables, como puede ser el alcohol isopropílico o los limpiadores orgánicos de rodillos y el Real Decreto 656/2017 establece que con tener almacenados más de 50 litros de producto de este tipo quedaríamos afectados por la norma.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Consultoría Medioambiente neobis


GREENGUARD Gold

Certificación UL GREENGUARD GOLD para las tintas UVgel de la impresora de gran formato Océ Colorado de Canon

Canon ha conseguido la certificación GREENGUARD Gold Certification de UL Environment para las tintas UVgel de la nueva impresora de gran formato Océ Colorado.

Los criterios técnicos para obtener estas certificaciones están ampliamente aceptados y reconocidos por organismos independientes. Se trata de una de las certificaciones más exigentes en cuanto a normas de emisión de productos y procesos en todo el mundo. La certificación GREENGUARD Gold establece unas normas básicas para definir los niveles de emisión para su uso en aplicaciones de interior. Estos criterios aplican, sobre todo, a materiales de construcción, acabados de interior, mobiliario, productos de limpieza y equipamiento electrónico.

Alberto Uggetti, vicepresidente de UL Environment, comenta: "UL anima a las compañías a probar el impacto de sus nuevas tecnologías sobre la salud del consumidor, lo que resulta especialmente importante en entornos tan sensibles como hospitales, escuelas y otros espacios públicos. Por esta razón, felicitamos a Canon por el desarrollo de tecnologías que consiguen unas certificaciones tan exigentes en sostenibilidad como GREENGUARD Gold Certification."

Para los proveedores de soluciones de señalética y cartelería de interior resulta vital contar con una certificación independiente en cuanto a las emisiones de las tintas. Así, proporcionan la máxima confianza en su uso, de cara a la entrada en el mercado de las aplicaciones de decoración de interiores por parte de los clientes de las impresoras de Canon de gran formato.

Las tintas Canon UVgel forman parte de la nueva tecnología patentada por la compañía, que se encuentra tras la impresora de bobina Océ Colorado 1640 de 64”. Este equipo se ha diseñado para ofrecer los mejores resultados en una amplia gama de aplicaciones, tanto de interior como de exterior, y en múltiples entornos. Ofrece una gama de colores muy amplia y una calidad de imagen perfecta. Esta certificación de seguridad resulta esencial para proporcionar a los proveedores de servicios de impresión la máxima confianza y promover el uso de la tecnología Canon UVgel en aplicaciones como el papel pintado, la decoración de interiores o la señalética.

Mark Lawn, Director, Graphic & Communications Group, Canon Europe comenta: "La certificación GREENGUARD Gold demuestra el compromiso de Canon con el desarrollo de productos que permitan a nuestros clientes expandir la gama de aplicaciones que ofrecen. Resulta muy importante que nuestros clientes de impresión en gran formato sean conscientes de que trabajamos continuamente, tanto internamente como con nuestros partners, para probar nuestros equipos y tintas y conseguir reconocimientos como este."

Las tintas acreditadas Océ UVgel por el estudio son:

  • UVgel 355

reciclaje del papel, entendiendo el proceso

Reciclaje del papel, entendiendo el proceso

En la actualidad, prácticamente cualquier ciudadano de a pie es consciente de que el papel realiza un proceso de reciclaje y que depositando los periódicos, revistas, cajas de cartón y otros productos en el “contenedor azul” se contribuye a reducir el consumo de materia prima forestal y la generación de residuos, que si bien no son peligrosos, ocuparían un espacio muy necesario para otros residuos no reciclables o valorizables energéticamente en vertederos y parques de tratamiento de residuos.

Lo que no todo el mundo conoce es cómo funciona una planta de fabricación de papel reciclado cuya principal fuente de suministro sea la recogida selectiva y otras fuentes de papeles de reciclaje.

Una planta tipo podría tratar anualmente unas 600.000 toneladas de materia prima bruta aunque la calidad de la materia prima varía sustancialmente en función de la procedencia del camión de recogida. No es lo mismo un camión que traiga periódicos sobrantes que uno que recoja la mezcla variopinta que puede encontrarse en un contenedor de reciclaje de la calle.

Una vez el camión llega a la planta se realiza una separación manual de materiales prohibidos que no pueden entrar al proceso de reciclaje junto al papel, por ejemplo plástico y vidrio o cartones de color marrón, si lo que se desea es fabricar papel sin impurezas.

Tras la separación inicial se introduce el papelote en un pulper, que es un recipiente que puede tener o no una hélice en su parte inferior y en el que se mezclan todos los ingredientes básicos para la creación de la pasta de papel. En el caso de la planta tipo que nos ocupa se aplica agua a presión para conseguir el desfibrado del papelote y se filtra el resultado, una pasta primaria, a través de una placa perforada al final del pulper. Para favorecer el destintado de las fibras se añade sosa y silicato sódico. Dado que es posible que en el papelote que se ha introducido en el pulper aún porte impurezas como plásticos o vidrios, este equipo suele disponer de un trómel, un cilindro integrado de perforaciones, que evita que estas impurezas sigan adelante en el proceso.

La pasta que sale del pulper atraviesa una serie de depuradores donde pueden retirarse impurezas aún más pequeñas, como clips y anillas de latas de refresco. Finalmente, la pasta atraviesa un depurador final donde se retienen aglomerados de fibras y sustancias adhesivas.

Cuando la pasta ha sido depurada se introduce en el equipo de destintado, que suele funcionar mediante células de flotación. Este proceso se basa en el contacto entre un líquido y una corriente de aire de forma que las burbujas que se forman encierran las partículas de tinta y ascienden a la superficie. Este proceso puede arrastrar de paso carbonatos y caolín procedentes de los papeles utilizados en la impresión de revistas.

Una vez destintada la fibra, las pasta de papel se espesa hasta un valor aproximado del 30% de consistencia y se somete a dispersión, un proceso donde se retiran los aglomerados de tinta y o adhesivos que no pudieron eliminarse en la fase de depuración.

Cuando la pasta está libre de impurezas se blanquea con peróxido de hidrogeno (H202), agua oxigenada y se dirige a la línea de fabricación de papel.

Los residuos del proceso de reciclaje del papel

Asociado al proceso de fabricación de la pasta se generan diferentes residuos, como rechazo (mezclas de metales y otros materiales) y lodos constituidos por espumas de las células de flotación. Los lodos se envían a la depuradora de la planta, donde se someten a procesos de eliminación de partículas en suspensión, a un tratamiento biológico de contaminantes y un proceso de eliminación de fangos generados en el tratamiento biológico. De este proceso se generan lodos y agua tratada que puede verterse a la red de saneamiento.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Consultoría Medioambiente neobis