Presentación estudio económico comunicación gráfica

La radiografía económica del sector de la Comunicación Gráfica

Ayer, 8 de marzo, neobis presentó ante sus asociados y varias empresas invitadas, el que  a día de hoy es el estudio económico de referencia del sector de la comunicación gráfica.

Un nuevo análisis de neobis que fundamentalmente viene a ratificar las tendencias que se venían anunciando en ejercicios precedentes. No hay grandes sobresaltos pero sí la confirmación de que la insuficiente recuperación se presenta de forma asimétrica. Es decir, recuperación escasa y no para todos.

El número de empresas y la afiliación de trabajadores están prácticamente planos. Este último indicador continúa  con el mismo comportamiento desde el cuarto trimestre de 2012.

La estructura del sector en cuanto al número de empresas arroja algunas novedades que se deben mencionar: crece el número de compañías con facturación superior a los 3 millones de euros y crece también el número de aquellas que facturan menos de 250 mil euros. Si bien es cierto que el impacto de estas últimas en la facturación es muy poco significativo.

Se observa también un abandono progresivo de las personas demandantes de empleo en nuestro sector, bien porque han perdido la esperanza de encontrar empleo, bien porque se han ocupado. Hemos pasado de tener un paro registrado de 20.051 trabajadores en 2012, a tener 11.713 en diciembre de 2017.

Igualmente se ha reducido de forma importante el número de accidentes de trabajo. Sin duda,  debido a la mayor concienciación de las medidas en materia de prevención de riesgos y también como consecuencia de una menor actividad para la cual se requieren jornadas menos exigentes.

El endeudamiento de las empresas se sigue presentando como factor clave en el análisis. Por una parte, se puede constatar cómo un menor endeudamiento equivale a un mejor resultado en las empresas que mejor se comportan. Por otra, cómo el sector sigue dedicado a reducir la deuda que contrajo en años anteriores.

Sin embargo, este ratio puede tener otras lecturas: se pone de manifiesto que la confianza en el futuro es mejorable, toda vez que la rebaja de la deuda también nos permite adivinar cómo está siendo la actividad inversora.

La facturación del sector ha crecido por segundo año consecutivo, este año lo ha hecho en un 3,25%, hasta los 5.400 millones de euros. En todo caso, lejos de los 8.500 millones de antes de la crisis. Pero como se establecía al principio, la asimetría es una característica de este crecimiento: sirva como ejemplo que mientras la media de crecimiento del sector es la citada con anterioridad, la de las 150 empresas más grandes se eleva hasta el 6,5%.

Algo similar ocurre con los resultados del ejercicio, en efecto, crecen, pero los dos tercios de todos los beneficios los obtienen el 12% de las empresas. Lo que no obsta para que año tras año crezca el número de empresas con resultado positivo. Se puede deducir, en consecuencia, que son muchas las empresas que tendrán dificultades para acometer nuevas inversiones.

Teniendo en cuenta los niveles de endeudamiento y el nivel de los resultados se puede deducir que veremos acentuada la asimetría en los próximos años.

Por sectores

Con los parámetros actuales que rigen la actividad económica, hay patrones de comportamiento que se han cumplido en todas las ocasiones y que se van a seguir cumpliendo en el futuro. Cuando el capital detecta un nicho de alta rentabilidad, allá que se dirige en busca de retornos adecuados a la inversión.

Este es el caso del sector de etiquetas hoy, al igual que le sucedió a otros en años precedentes. El caso es que se incrementa la oferta, esta presiona los precios a la baja y empiezan a verse las consecuencias.

El sector de etiquetas, globalmente considerado, sigue siendo el que mejores ratios presenta. Sin embargo, por primera vez en años, se puede observar un estancamiento de la rentabilidad media del sector. Solo el tiempo nos dirá si esto es el principio de una tendencia diferente o no, pero todo apunta a que se reestructurará durante los próximos años. Conviene aclarar que, a nuestros efectos, reestructurarse no es sinónimo de nada negativo, es simplemente una consecuencia lógica de la ley de la oferta y la demanda.

Nada reseñable en los sectores de rotativas, libro color, impresión digital de gran formato y encuadernación. Ya son de por sí sectores con el grueso de la actividad concentrado en pocos actores, y en los años venideros podremos observar si sus niveles de competencia exigen nuevas reestructuraciones. Todos ellos, globalmente considerados, presentan mejores ratios que en ejercicios precedentes pero con retornos muy ajustados. Aunque, lógicamente, hay empresas líderes en cada sector que destacan y hacen que los ratios medios sean mejores. También la asimetría, se pone de manifiesto.

Un paseo por el mundo

Siguiendo esa teoría, no escrita pero sí suficientemente demostrada, de que lo que sucede en otros países acaba sucediendo en el nuestro, neobis ha presentado también datos de la Unión Europea y de los Estados Unidos de América.

En Europa ocurren cosas similares que en España respecto del tamaño del sector y tendencias. El volumen de facturación, el número de empresas y el de trabajadores decrece prácticamente en casi todos los países excepto en algunos de la Europa del Este. Claro está que es menos impactante en los resultados que Estonia crezca un 71% a que Alemania decrezca un 16%.

A modo de conclusión, el sector en el Mundo se hace más pequeño en lo que se refiere al número de compañías, de empleados y de volumen de facturación. Y también dejar constancia de que esta realidad tiene un impacto desigual en las empresas, lo que no hace más que constatar que no hay una solución para todo el sector y que cada uno tendrá que descubrir el camino a seguir, ya sea dentro o fuera.

Autor: Jesús Alarcón Fernández, Secretario General de neobis


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neobis presenta el Estudio Económico del sector

Neobis ha actualizado los datos del sector y ayer 23 de febrero presentó ante más de 50 empresarios el estudio "EL SECTOR EN DATOS" que realiza la Asociación de forma anual con la información del Registro Mercantil de todas las empresas del sector que son consideradas activas. Tras la presentación del estudio, se realizó una encuesta de coyuntura en directo para conocer de primera mano la situación económica de las empresas del sector en 2016 y las predicciones para 2017. 

Un año más el estudio se detiene en el CNAE 181, más propio del sector, y en el 172, correspondiente a manipulado de papel y cartón. Se presenta también información sobre los sectores de encuadernación, etiquetas, rotativa, libro color e impresión digital de gran formato.

El sector se analiza desde el comportamiento de numerosos parámetros, a través de los cuales se detecta el liderazgo de no más del 15 por ciento de las empresas. Por una parte, los ratios de estas empresas deberían constituir el referente en las aspiraciones de las demás pero, por otra, también nos permite visualizar el claro camino hacia la concentración que nuestro sector emprendió hace unos años.

El número de empresas ha seguido  descendiendo en toda España, principalmente en el segmento de las compañías cuyos ingresos no superan el medio millón de euros. En los dos últimos años se han depurado cerca de seiscientas empresas, de las cuales cuatrocientas desarrollaban su actividad en situación de quiebra técnica. Desgraciadamente no se puede dar por concluida la reestructuración del sector ya que restan aún un número considerable de empresas con dificultades que se nos antojan insuperables de cara al futuro.

Sin embargo, la facturación del sector se ha visto incrementada en un 3,25 por ciento, el tiempo dirá si detrás de este dato hay una verdadera recuperación o es consecuencia en 2015 de los numerosos procesos electorales que se produjeron. Desde luego la cantidad estimada que nos pudieron dejar los comicios se asemeja mucho a los más de 150 millones que se han incrementado los ingresos del sector.

Ambos factores, la reducción de empresas y el incremento de los ingresos, han propiciado que la facturación media por empresa crezca en más del 6 por ciento respecto del ejercicio anterior. En este sentido, se observa también un mayor protagonismo de las empresas de más facturación, que acumulan más del 75 por ciento de los ingresos.

Otro dato reseñable es el crecimiento por tercer año consecutivo de la afiliación de trabajadores en el sector. Según datos del Servicio Público Estatal de Empleo, la afiliación en nuestro sector se ha incrementado en un 1,34% durante 2016, dato positivo pero inferior al 2,53% experimentado en 2015. A este último le corresponden los ingresos antes citados, lo que nos invita a ser cautelosos de cara a aventurar una recuperación sectorial sostenida.

También se ven afectados en positivo los resultados del ejercicio de 2015. El número de empresas con resultado en “números azules” vuelve a crecer un año más y esto tiene su reflejo en los valores absolutos que arroja el conjunto del sector. A la vez, el número de empresas con resultado negativo sigue decreciendo, ya sea como consecuencia del crecimiento sectorial o por la desaparición de las compañías que se encontraban en peor situación. De todas formas, es en las empresas de menor facturación donde se focalizan los peores resultados, pero no en todas las pequeñas. Tan es así, que es precisamente en las pequeñas empresas donde nos encontramos los ratios supriores de rentabilidad que se dan en el sector. Es decir, hay negocios considerados pequeños que alcanzan porcentajes de beneficios que para sí los querrían las grandes empresas aunque, lógicamente, cuando se trata de valores absolutos, no pueden competir con las grandes compañías. Pero lo cierto es que a algunas empresas, hacerse pequeña, les ha salido muy rentable.

Otro dato positivo es el endeudamiento medio, que baja por “enésimo” año consecutivo, en esta ocasión desciende  1,3 puntos hasta situarse en el 55,6 por ciento. Prácticamente baja en todos los subsectores, lo que nos indica que el sector está dedicado a pagar su deuda, pero también que las inversiones se realizan de forma más selectiva.

Este año se han presentado datos del EBITDA (Beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones), arrojando datos muy dispares que nos han permitido evaluar y perfilar las características de los líderes y de los subsectores o productos que gozan de mejor salud.

El primer dato significativo es que no todas las grandes empresas están entre los líderes: el 30 por ciento de las empresas de más de 3 millones de euros de facturación no se encuentran entre las de mayor beneficio en términos absolutos.

Otro dato a destacar es que casi un 25 por ciento de las empresas no consiguen números positivos en el EBITDA, son pretendidos negocios que en realidad no lo son. En el futuro se verá si estas se reinventan, hacen operaciones colaborativas o desaparecen.

Por subsectores, nos encontramos un panorama similar al del ejercicio precedente: los sectores de rotativa, libro color e impresión digital de gran formato, presentan pocas empresas, líderes muy claros, que aglutinan en torno al 80 por ciento de su facturación. Los subsectores de encuadernación y fabricación de etiquetas caminan hacia el mismo escenario. En encuadernación, 15 empresas facturan el 66 por ciento del conjunto. En etiquetas, 43 empresas acumulan el 78 por ciento de los ingresos del sector. En ambos casos se puede intuir que la tendencia hacia la concentración continuará. El sector de fabricación de etiquetas sigue siendo el que presenta los mejores ratios de todo el sector.

A modo de conclusión, creemos que hay razones para pensar que el “saneamiento” progresivo del sector, globalmente considerado, es evidente aunque insuficiente. En cualquier caso, hay que ser cautos al denominar como “saneamiento” a la reducción de empresas y, como consecuencia, la mejoría de las que permanecen. Lo cierto y verdad es que esta misma realidad es un dato positivo para los que permanecen pero negativo para los que desaparecen. Aunque analizando fríamente los números, los hechos son los que son y no se pueden cambiar, a nuestro juicio,  lo más correcto sería no actuar de forma insensible hacia las empresas que se van quedando en el camino. En ninguno de los casos es una buena noticia la depuración del sector, ya que esta espiral se sabe cómo y cuándo empezó pero no se sabe aún dónde ni cuándo acabará.