Industria Gráfica en datos: su realidad y perspectivas

neobis presenta su informe anual “El sector en Datos: su realidad y perspectivas” sobre la situación económica de la Industria Gráfica al finalizar el ejercicio 2014.

El estudio tiene en cuenta las empresas clasificadas como “activas “en el Registro Mercantil correspondientes a la Clasificación de Actividades Económicas de artes gráficas (181) y de Fabricación de artículos de papel y cartón (172).

Entre los datos más destacados de Industria Gráfica, presentados el pasado 18 de febrero por neobis, se encuentran los siguientes:

  • En 2014  hay 317 empresas más que han obtenido resultados positivos que en el ejercicio precedente. Por los mejores resultados que se han declarado, por el menor endeudamiento y por  el número inferior de empresas en quiebra técnica, se puede afirmar que la situación global del sector experimentó una ligera mejoría respecto a 2013.
  • No se puede decir lo mismo de los ingresos de explotación, que cayeron cerca de un 3%, hasta los 5.032 millones de euros. Tampoco aportó demasiado optimismo la afiliación de trabajadores, con un crecimiento poco significativo del 0.17%, dejando el sector en 67. 803 afiliados en diciembre de 2014. Si bien es cierto que el hecho de que se dejara de destruir empleo, fue una buena noticia en sí mismo. No obstante, se puede constatar, con datos ya oficiales, que la afiliación de trabajadores ha crecido en 2015 un 2,53%, lo que supone 1.710 trabajadores que incrementan  la cifra del pasado diciembre hasta los 69.513 afiliados.
  • El balance de situación de las empresas con facturación superior al millón de euros permanece estable. El único dato destacable es que estas empresas han reducido su endeudamiento desde 2007 en  10 puntos, cuatro puntos más de lo que lo ha hecho el conjunto del sector.
  • La cara menos amable del estudio nos la muestran las casi 2.400 empresas que declararon resultado negativo en 2014, la mayoría con una facturación inferior al medio millón de euros. Este dato no debe interpretarse como una reestructuración de igual cuantía a corto plazo ya que casi la mitad de estas empresas cuentan con Fondos Propios elevados que, a nivel teórico, podrían soportar iguales resultados durante un periodo de entre 6 y 11 ejercicios. En todo caso, los resultados negativos de algunas empresas responden a situaciones coyunturales, de hecho, este año hay 649 empresas menos en números rojos; algunas se han extinguido y otras han pasado a números positivos. La otra mitad de estas empresas tan solo supone un 9 por ciento de todos los ingresos del sector.

Conclusión La Industria Gráfica en datos

La Industria Gráfica, globalmente considerada, experimentó en 2014 una ligera mejoría respecto de ejercicios precedentes. Al menos así lo refleja la agregación de su balance y de su cuenta de resultados.

Como casi siempre, la generalización no responde igualmente a todas las realidades y, por tanto, existe una diferencia muy considerable entre las empresas líderes, ya sea en resultados o en facturación, y las empresas menos favorecidas. Es decir, podemos afirmar que la facturación media del sector creció un 1%, pero la realidad es que las empresas líderes en resultados incrementaron su facturación en un 6,86%.

Y es que la constante que se aprecia en todos los sectores es un itinerario claro hacia la concentración, unos por necesidad y otros por tener en este momento un atractivo especial. Lo lógico es  que veamos cómo la Industria Gráfica evoluciona hacia un modelo bipolar de grandes  y pequeñas empresas. Por todos es sabido que esto ya es una realidad en algunos sectores pero no es así en la impresión comercial, sector mayoritario todavía, que aún  tiene un largo recorrido hasta los niveles de concentración de otros sectores.

Y para los próximos meses, todos atentos al comportamiento de la demanda. Mejorando la situación económica general, veremos si se han estado eligiendo soportes alternativos al papel por una necesidad de ahorro en tiempos de crisis o porque nuestros productos han sido sustituidos para siempre. Como ya es habitual, en el término medio estará la virtud.


PAPEL 4.0

PAPEL 4.0, el encuentro anual de la Industria Papelera

El próximo 15 de marzo a las 11:30 horas tiene lugar la cita de referencia de la cadena del papel con sus grupos de interés organizada por ASPAPEL. En esta ocasión, el encuentro ha sido bautizado con el nombre de PAPEL 4.0

PAPEL 4.0 se refiere, en sentido amplio, al nuevo rol del papel en la sociedad digital y a los cambios que esta nueva realidad implica tanto en el propio proceso de fabricación de la celulosa y el papel como en los productos papeleros y en la relación con el cliente. 

La conexión en papel 4.0

PAPEL 4.0 significa industria inteligente, industria conectada: la CIBERFÁBRICA, en el marco de la cuarta revolución industrial. La digitalización de los procesos de fabricación de celulosa y papel, que permite una mayor eficiencia en el uso de las materias primas y la energía, una mayor flexibilidad y series y tiempos de fabricación más cortos.

La reflexión en papel 4.0

PAPEL 4.0 es también el mundo de los nuevos productos papeleros inteligentes, de los productos personalizados y la adaptación a las nuevas necesidades de los consumidores. El mundo en el que aparece el SLOW JOURNALISM, la producción y consumo de información de modo más reposado y analítico, una demanda que se abre paso como complemento necesario de los nuevos medios y la nueva forma de hacer periodismo que ha traído internet. Slow Journalism no es necesariamente sinónimo de papel, pero sí está encontrando en este soporte un vehículo hecho a medida.

La emoción en papel 4.0

PAPEL 4.0 significa además una nueva forma de relacionarse con el cliente en un contexto digital y multicanal. Un contexto en el que nace el MARKETING DE EXPERIENCIAS O MARKETING EMOCIONAL, que apela a los sentidos para crear emociones y vivencias gratificantes que conectan al consumidor con los valores de la marca. En este campo, el papel aporta a las campañas multimedia calidad, calidez y cercanía. Su tacto, su olor… proporcionan una experiencia sensorial y personal.

El valor en papel 4.0

PAPEL 4.0 es igualmente el ámbito de la VENTA ONLINE, en el que el PACKAGING resulta esencial para la percepción de marca por parte del cliente, como único contacto físico y nexo entre el mundo online y el mundo offline. De nuevo aquí, los envases y embalajes de papel y cartón se revelan como el más atractivo soporte de marca.

Save the Date: 15 de marzo en el Edificio Nouvel/Auditorio 400 del Museo Reina Sofía

Además se entregarán los Premios Valores del Papel 2016


industria grafica española

La Industria Gráfica analizada por Kodak y Gay de Liébana

Con la idea de conocer la situación económica del sector gráfico en España, Kodak encargó a finales del pasado año al reconocido economista José María Gay de Liébana, Doctor en Ciencias Económicas, Doctor en Derecho y Profesor de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, llevar a cabo un análisis económico del sector de la impresión gráfica en España. Este estudio se ha presentado durante el pasado mes de enero en Barcelona, en las instalaciones de la Escola Algueró, y en Madrid en la Escuela Tajamar, con la asistencia en ambas ciudades de un nutrido grupo de profesionales del sector gráfico.

Renè Gentou, Kodak Iberia Business Director, dio la bienvenida a los asistentes y anunció que la jornada se completaría con un repaso a la oferta de productos para impresión digital y flexografía de Kodak. Por lo que al offset se refiere, dado que la audiencia era amplia conocedora de las soluciones CTP y las planchas de Kodak, emplazó a los asistentes a visitar Drupa donde se presentarán novedades al respecto.

En esta jornada también se proyectó un video sobre Kodak en el que se explicó que se trata de una compañía tecnológica, centrada en la imagen para los negocios, que está construyendo su patrimonio tecnológico para servir a la industria del packaging, a la impresión digital y a otros mercados consolidados de las artes gráficas y del entretenimiento.

A través de este video se mostró que Kodak cuenta en todo el mundo con 25.000 clientes en más de 150 países, y que se erige como un socio atractivo para aquellas empresas punteras que quieran diferenciar sus soluciones de las de la competencia. También se llevó a cabo un repaso pormenorizado sobre las más destacadas tecnologías de la empresa como las planchas sin procesado Sonora XP, las soluciones fotográficas NexPress, y las soluciones de inkjet y flexografía.

Tecnología Kodak Stream

Luis Virgos, Regional Sales Manager EISD Kodak Prosper S-Series, hizo un repaso a la evolución de la tecnología inkjet que surgió hace ya 50 años, comenzando con el continous inkjet y evolucionando hasta los años 90 con el desarrollo de rotativas inkjet, para llegar al 2007 a los equipos para entornos de transpromo. Un largo periodo de tiempo en el que Kodak ha aprovechado para invertir en I+D y desarrollar la tecnología Stream que ofrece resoluciones de hasta 600 puntos por pulgada.

Virgos explica que “la tecnología Stream ofrece la impresión inkjet más rápida del mercado con capacidad para dato variable. En 2010 Kodak presentó la primera rotativa inkjet y en 2012 se la dotó de mayor velocidad. Kodak ha sido el único proveedor capaz de incorporar elementos inkjet en rotativas, incorporando mejoras periódicamente, como por ejemplo en el ámbito del color. Todos estos desarrollos desembocaron en el lanzamiento de los equipos de impresión Prosper 6000”.

Con la tecnología Stream Kodak ha provocado un cambio en el mercado ya que con tan sólo un módulo de 10 cm se genera un millón de gotas por segundo y se puede imprimir 10 veces más rápido que con la tecnología drop on demand. Además, el gamut de color es hasta un 30% más alto y las tintas son base agua. Toda una serie de ventajas que, según Virgos, están llevando a Kodak a explorar en otros ámbitos de la comunicación gráfica como la cartelería, el cartón ondulado, las etiquetas y la impresión funcional. Precisamente en Drupa se podrán ver novedades a este respecto.

Luis Virgos también ofreció una visión del mercado del inkjet que supone alrededor de 65.000 millones de dólares con crecimientos anuales del 12%. Se trata de un mercado en el que predomina el uso de las tintas base agua ya que son más constantes y económicas, con más de 5000 instalaciones en el mundo, más de 200 rotativas inkjet instaladas y más de 90.000 millones de páginas impresas por año desde 2007 y más de 40.000 millones de páginas impresas con la tecnología Stream/Prosper.

Este experto en inkjet explicó que la forma de trabajar de Kodak es en base al conocimiento con los clientes desarrollando novedades en base a sus experiencias y necesidades. De ahí, explicó, que uno de sus partners tecnológicos sea Bobst. “Para integrar esta tecnología en sus equipos se han desarrollado cabezales Kodak Stream para cartonaje flexible. En mayo 2015, Bobst anunció la instalación de la primera prensa digital inkjet color para el mercado del embalaje en cartón ondulado utilizando tecnología Kodak Stream Inkjet”.

Ahora el objetivo de Kodak es ampliar el rango de las comunicaciones gráficas. Según Virgos, “la próxima generación Kodak Stream permitirá nuevas aplicaciones con sistemas de inyección de tinta, como un mayor rango de aplicaciones en el sector gráfico, impresión de etiquetas e impresión en packaging. En Drupa anunciaremos una nueva tecnología Stream que ofrece mayor velocidad de impresión, manteniendo la calidad, reduciendo costes y buscando otro tipo de aplicaciones. Será ideal para el mercado de fotos, etiquetas, gran formato, industrial y supondrá un complemento a la actual tecnología Stream”.

Virgos concluye diciendo que “este mercado tiene un valor diferencial a largo plazo con la tecnología Stream ya que la impresión inkjet es la más productiva del mundo, con una calidad de imagen inigualable y una amplia gama de sustratos / aplicaciones. Stream amplía las oportunidades de alto valor para los clientes ya que el continuo desarrollo de esta tecnología permite expandirse a otros segmentos, incluyendo las aplicaciones industriales”.

Flexografía

Gilles Corbé, Responsable de grandes cuentas de Kodak, Packaging, Kodak Iberia, realizó una breve presentación sobre el mercado de la flexografía. Explicó que surgió en 1890 pero que no fue hasta 1950 cuando se produjo un cambio en la industria de las tintas para flexo. En 1970 surgieron las primeras planchas de flexo a nivel industrial (fotopolímeros) y hoy en día el sector ya mueve 400 billones USD al año, y representa el 14% de las impresiones realizadas (excepto prensa) y el 65% del envase flexible.

Corbé constata que en el año 2008 Kodak irrumpe en la flexografía y hasta hoy han sido años de éxito, crecimiento y consolidación, con un reconocimiento que provoca una mejoría del sector en general. Kodak Flexcel NX se ha reconocido como un elemento de cambio en la industria y el futuro del flexo es positivo ya que se prevén crecimientos por encima del 3,4% al año hasta 2020 y más del 18% para los envases flexibles hasta el 2020, según informes de Smithers Pira.

Asistencia Tajamar Madrid

Reporte financiero

Tras la introducción de los expertos de Kodak llegó el turno de José María Gay De Liébana quien ofreció un reporte financiero del sector de las artes gráficas en el contexto económico actual entre los años 2010 y 2013. Gay De Liébana comenzó hablando del nuevo modelo económico en el que se va a necesitar menos personas en el proceso productivo ya que estamos en la era digital donde se rompe con el molde del papel.

Explicó que “el crecimiento de la economía española en el 2015 ha sido apoteósico con un crecimiento del PIB superior al 3% aunque la duda es de si esto va a ser sostenible. En comparación con otras economías europeas vemos que hay una serie de países pobres que han crecido por encima y en cambio otros más grandes han crecido por debajo. Lo cierto es que nuestra economía está a mucha distancia del resto de grandes economías europeas y lo peor es que se ha perdido peso en el sector de la exportación que es el que asegura la estabilidad”.

Según Gay De Liébana, “si se analizan los factores que han ayudado a la recuperación de la economía española figuran el abaratamiento del petróleo, la debilidad del euro, los bajos tipos de interés, el boom turístico, y los estímulos monetarios del Banco Central Europeo, pero la duda es cuál será el impacto de los planes de estímulo monetario del BCE, además de la falta de gobernabilidad en España y en sus Comunidades Autónomas. Hemos hecho cambios en el mercado económico que han afectado al mundo del trabajo. El valor de la ganadería, la pesca y la agricultura son mercados en los que no tenemos competencia, pero en cambio han caído en picado porque se ha apostado todo a la construcción y los servicios”.

Por lo que a las previsiones de crecimiento se refiere, este economista cifra que “a nivel mundial ha sido del 2,9%, lo que supone un buen dato. El gran actor ha sido EE.UU porque si va bien el resto va bien. En cambio, en la eurozona sólo se ha crecido un 1,7%. Esto demuestra que Europa se está muriendo y no se hace nada por cambiarlo. Es una Europa sin líderes, sin referencia, muy vulnerable, con un proceso de acogida de refugiados que no sabemos qué consecuencias va a tener. Es una Europa carente de ideales que tendría que rejuvenecerse”.

La importancia del PIB

Dice Gay de Liébana: “Si nos fijamos en el PIB en España en el 2014 estaba estancado y en el 2015 habrá un pequeño repunte, pero en comparación con otras economías europeas es ínfimo. El PIB de Italia es un 60% más que el de España, el de Francia es más del doble que el nuestro, y el de Alemania es casi tres veces más. El problema es que en España tenemos desequilibrios y no arrancamos por el problema del paro que alcanza el 22%. Además, está el déficit público entre 2008 y 2015 que alcanzó 650.000 millones de euros puesto que se ha gastado más de lo que se ha ingresado. La deuda pública es el 100% del PIB y la deuda privada es respetable. Por tanto, algo se está haciendo mal. A la economía le falta robustez”.

Si se desglosa el PIB se puede ver que la agricultura está bajo mínimos y la industria poco más. Gay de Liébana es de la opinión de que se ha hundido a la pequeña y mediana empresa y la deuda pública está al límite con el 100% del PIB. Las pensiones cuestan 135.000 millones de euros este año, lo que supone un coste brutal y un fondo de reserva que está en 34.000 millones con un déficit anual de 11.000 millones.

Sector gráfico

Al centrarse su análisis en el sector gráfico Gay de Liébana sentencia: “Podemos asegurar que ha sufrido mucho y que se ha encogido porque han desaparecido muchas empresas, ya que sólo han aguantado las más fuertes. Es un sector con mucho activo fijo y siempre invirtiendo. Ha habido una bajada de la deuda y se ha ido capitalizando. Otro detalle es que la deuda a corto plazo es mucho menor que el activo corriente”.

Según este economista, “las empresas gráficas invierten en activos funcionales. Si estableciéramos una comparación con las empresas del IBEX, exceptuando la banca, vemos que las del IBEX invierten en todo y están sobredimensionadas. Como los recursos propios son escasos necesitan recurrir a la deuda a largo plazo para cubrir los volúmenes de activo fijo, cosa que no se ve en el sector gráfico. Por tanto, el sector gráfico es más consistente que las empresas del IBEX 35. Es un sector sólido”.

A la hora de hacer un balance del sector gráfico Gay de Liébana explica que tiene inmovilizado material y dentro del activo corriente están las existencias y los deudores comerciales. El efectivo aguanta porque estamos hablando de un sector en el que los socios han ido capitalizando las empresas y han ido reduciendo la deuda a largo y corto plazo. En cuanto al endeudamiento hay un predominio de la deuda por encima de los recursos propios. En 2013 era de 1,19 que se ha ido reduciendo y acercándose al valor ideal del 2% mientras que las empresas del IBEX 35 tienen un gran endeudamiento del 37%”.

Para Gay de Liébana una cuestión importante es la falta de crédito del sector financiero, pero a pesar de eso es un sector solvente. El sector camina de una manera lenta pero segura. El activo corriente supera a la deuda a corto plazo. El sector va aguantando de forma solvente el peligro de la suspensión de pagos. En el sector se cumple la exigencia de ratio así que se encamina hacia una mejoría sostenible. Sin embargo, un problema importante es el cobro de las facturas. El cash flow ha mejorado en 2013 y aunque es bajo es mejor que el de las empresas del IBEX 35. El gran problema del sector es que había deuda, pero a pesar de ello en 2013 hay una recuperación que en el 2014 se mantiene y en el 2015 se confirma.

Gay de Liébana concluye fijándose en la reducción de las plantillas de las empresas que dice “no han sido a la ligera, ya que son empresas familiares que prefieren proteger al trabajador. La rentabilidad económica no es buena y la rentabilidad financiera es negativa pero la productividad económica indica que está bien. Estamos viviendo una mejoría de la productividad laboral, pero le faltaría un poco más de rotación. Las empresas del sector cuentan con una gran coherencia financiera y están mejor que las del IBEX 35”.

Tras esta presentación los asistentes pudieron manifestar sus dudas a este experto y departir con él y los representantes de Kodak en el cocktail que clausuró el evento. Tras el éxito de este formato, Kodak tiene previsto realizar periódicamente estudios económicos sobre el mercado gráfico para mostrar al sector cuál es la evolución del mismo, y así ayudar a las empresas a tomar las decisiones correctas en función de la situación económica actual.


Comart, inaugura nuevas instalaciones y consolida su estrategia de éxito

Lluís Mª Ginjaume, de la Junta Rectora del Club de Gráficos Eméritos, es un buen ejemplo de éxito empresarial, social y directivo, en especial, por la empresa que fundó, Comart, de la que hoy es presidente y a la que sigue prestando sus consejos.

La reciente inauguración de las nuevas instalaciones, de la firma Comart, es la expresión de una trayectoria de éxito, además de ofrecer una sólida base para el futuro de la empresa que fundó Lluis Mª Ginjaume hace ahora 50 años.

Cinco décadas, para una empresa, es una medida de longevidad muy destacable, tal como lo ponen de manifiesto estudios recientes, como el publicado por el Instituto de la Empresa Familiar y la consultora KPMG (2015), Una visión de la empresa familiar excelente.

En el caso de Comart, se combinan la citada longevidad, junto a la innovación y la capacidad de crecimiento. Nos hallamos ante una historia de éxito que tiene muchos aspectos ejemplares para el mundo del emprendimiento y el progreso económico.

Comart cuenta también como uno de sus activos el factor diferencial, conocido como “family premium”, es decir la capacidad reconocida de las empresas familiares para crear valor y tener unas características que las distinguen en los mercados.

Dichas capacidades, tienen que ver con una serie de factores tales como: la estabilidad, la visión a largo plazo, la continuidad, la calidad, la innovación y la responsabilidad social.

La inauguración de las nuevas instalaciones es un buen motivo para resumir una trayectoria que ha sabido adaptarse a los tiempos y a los retos de cada coyuntura y que afronta los actuales con un elevado nivel profesional.

Fundada en 1965 por Lluís María Ginjaume para dar respuesta a la creciente demanda de cartón de calidad, tanto en el sector de la impresión de packaging, como en el de producción de cajas. No eran tiempos fáciles para emprender, aunque el mercado español comenzaba a modernizarse y a crecer tras los años del llamado Plan de Estabilización. Pero lo cierto es que las importaciones debían hacer frente a unos derechos arancelarios muy elevados y el llamado Impuesto de Compensación de Gravámenes Interiores que una vez sumado a los aranceles, provocaba unos precios muy altos para las importaciones, que, al mismo tiempo, eran muy necesarias para la industria.

También debe tenerse en cuenta que el sistema financiero, en aquellos años, no era ágil y la tarea de financiar una empresa recién creada y que crecía, exigía una verdadera profesionalidad y valentía, es decir, un espíritu emprendedor de alta exigencia y compromiso.

Uno de los factores diferenciales de Comart, fue la introducción en España del cartón estucado que constituyó un vector de ventaja competitiva indiscutible para la empresa y permitió su diferenciación en el mercado.

Tras los inicios, en unos locales en Barcelona, la empresa se trasladaría a Cornellá, donde creció y afianzó su posición, para, años más tarde, ya en 2015, trasladarse a la sede actual de Montornés del Vallés.

Comart también cuenta con plantas productivas en Seseña (Toledo) y en Besalú (Gerona).

Con la inclusión de Spirax y Sumapel, dedicadas a procesar papel y atender a la demanda personalizada de los impresores, la empresa es líder del mercado nacional e incorpora también a su cartera de clientes a empresas de Francia y Portugal, en una nueva etapa de internacionalización de gran valor estratégico.

La etapa que se inicia con la nueva sede, constituye un nuevo reto y se asienta en bases muy sólidas para Comart.

“La inversión total de 6 millones de euros en esta nueva planta automatizada, de un solo nivel, nos está permitiendo mejorar la logística interna, algo que va a repercutir en una mayor rapidez, eficiencia y calidad en el servicio”, asegura el presidente y fundador de esta empresa, Lluís Mª Ginjaume, quien, por su vinculación con Finlandia, país productor de papel, ha ostentado el cargo de cónsul de este país durante casi dos décadas, siendo en la actualidad cónsul emérito.

Comart trabaja con los principales fabricantes de papel y cartón a nivel mundial -Metsä Board, Cartulinas CMPC, Suzano Pulp and Paper y WestRock – y ofrece una amplia gama de productos para abastecer al sector del packaging, principalmente, seguido de las gráficas e impresión digital.

También exporta a Portugal y Francia, “países donde tenemos previsto crecer”, explica Ernest Ginjaume, director general de la empresa, e hijo del presidente que con su gestión, asegura un relevo generacional, con la garantía de la experiencia familiar y capacidad e inquietudes para mantener la competitividad e innovar ante los retos del siglo XXI.

En cuanto a productos y logística, Comart distribuye anualmente cerca de 35.000 toneladas de producto, volumen que este año se prevé incrementar en un 5%, con una facturación aproximada de 30 millones de euros. Dispone de un stock permanente de 6.000 toneladas de bobinas y hojas. Cuenta con una plantilla de 85 trabajadores. Las empresas del grupo, Spirax y Sumapel, son las encargadas de la manipulación del producto, con un servicio de entrega 24 horas, lo que implica procesar 200 toneladas diarias, con capacidad de aumentar en 100 más si fuera necesario, por necesidades de la demanda.

El pasado 13 de noviembre de 2015, como ya se ha citado antes, Comart organizó un acto de inauguración de sus nuevas instalaciones de Montornés del Vallés, en el que, además de la presencia de autoridades, clientes, proveedores y amigos de la firma, se pusieron de las características que explican el éxito de la empresa: proximidad y profesionalidad.

Junto a las palabras del presidente Lluís Mª Ginjaume a quien acompañaba su esposa, quien también ha tenido, sin duda, una importante contribución al éxito de la empresa, deben destacarse las que pronunció el actual director general, Ernest Ginjaume, verdadera garantía de continuidad y creatividad en esta nueva etapa de Comart quien, durante su intervención, resumió algunos puntos de gran importancia: “A partir de la puesta en marcha de las nuevas instalaciones contaremos con una mayor capacidad, incluso podremos reducir la necesidad de almacenaje directo en algunos puertos, para asumirla nosotros y mejorar nuestra capacidad de respuesta y de servicio, sin depender de terceras partes”.

Seguidamente, añadió una mención de tipo estratégico muy destacable: “Uno de nuestros objetivos es crecer en el mercado francés, en el que no existen compañías con nuestro perfil. Allí están acostumbrados a trabajar directamente con el proveedor o fabricante, consumiendo, principalmente, formatos estándares. Nuestra ventaja, a la hora de aportar una mayor gama y ser capaces de suministrar las cantidades exactas, en los formatos requeridos, creo que nos abrirán las puertas de ese mercado”.

Otra de las ventajas competitivas de Comart se basa en que es una firma independiente que no depende de un proveedor únicamente, por lo que puede dotarse de una gran flexibilidad de oferta para atender a las demandas de sus clientes.

El director general, tuvo también palabras de agradecimiento para toda su familia y todo el equipo humano de Comart.

Como reconocimiento al fundador de la empresa, fue destacable en la inauguración la presencia, del embajador de Finlandia en España, Roberto Tanzi-Albi que agradeció a Lluís María Ginjaume su labor, desarrollada junto a la empresarial, como cónsul general honorario de su país, algo por lo que fue condecorado en 2004, con la más alta distinción que se otorga a un extranjero en la promoción de Finlandia.

El inicio de la nueva singladura de Comart que se dota de mayores y mejores medios para servir al mercado, así como la experiencia y el compromiso de la segunda generación de la familia Ginjaume, aseguran un alto nivel de excelencia en la gestión, para hacer frente a los retos presentes y futuros, en un mercado muy competitivo.


EGESA mejora su impresión digital con XEROX

EGESA mejora sus servicios de impresión digital con Xerox

EGESA, uno de los proveedores de servicios de impresión de referencia en Madrid, ha apostado por la tecnología de Xerox  para mejorar y ampliar su cartera de aplicaciones de impresión digital. La compañía ha instalado una prensa digital color  Xerox iGen4 con el objetivo de mejorar el servicio que proporciona a sus clientes y rentabilizar su clara apuesta por el creciente mercado de la impresión digital.

En palabras de Ignacio Fajardo, director general de EGESA, “nos encontramos ante un mercado muy competitivo en el que, si no estás a la vanguardia, no te puedes anticipar a los continuos cambios que está experimentando esta industria y mantener nuestra privilegiada posición. Por eso decidimos apostar por la iGen4, ya que ofrece el formato máximo de impresión, una total disponibilidad para incrementar nuestra productividad y unos costes de impresión y mantenimiento muy asequibles. Además, no hay duda de que Xerox es el líder mundial en sistemas de impresión y producción digital, y para una empresa como la nuestra es importante trabajar con proveedores que proporcionen una solución completa  que nos ayude a conseguir nuestros objetivos”.

Para Miguel Alcaide, director de la división de Comunicaciones Gráficas (GCO por sus siglas en inglés) de Xerox España, “El objetivo de Xerox siempre ha sido el de ayudar a las empresas de comunicaciones gráficas a centrarse en lo que más les preocupa: satisfacer las necesidades de sus clientes, producir más trabajos, reducir costes y lograr que su negocio crezca. Y eso es precisamente lo que ofrecemos con nuestra amplia gama de soluciones de impresión digital, que aporta ventajas muy competitivas y mejora la gama de servicios que empresas como EGESA están ofreciendo a sus clientes.”

“Ya en las primeras semanas en las que el sistema empezó a funcionar experimentamos claros beneficios, como el incremento de los volúmenes de producción y una significativa reducción de los costes de producción. Por eso, esta tecnología la utilizaremos fundamentalmente para tiradas cortas y trabajos que requieran de una personalización muy precisa”, concluye Ignacio Fajardo.

Xerox iGen4™, garantía de calidad en EGESA

El modelo iGen4 es la evolución de la tecnología iGen, el buque insignia en impresión digital color de Xerox, que imprime 40 páginas por minuto en formato máximo llegando hasta las 120 impresiones por minuto, y realizando un mayor volumen de trabajos en menos tiempo. Entre las características más sobresalientes de esta prensa destaca la automatización del ajuste de la imagen en la colocación del papel, eliminando las tediosas tareas manuales. Este equipo se traduce en una mayor eficiencia y facilita la gestión automatizada del color. Reemplaza y elimina la intervención manual mediante el análisis de color y la notificación al operador cuando la prensa está lista para la producción. Además, su servidor de impresión FreeFlowTM Print Server reporta mayores beneficios mediante una configuración rápida y el procesamiento de trabajos complejos.


Gran formato en impresión digital

Parece mentira que hace escasos años fuese inimaginable hablar al mismo tiempo del mercado de la impresión en gran formato y de la impresión digital. Que a día de hoy esto sea posible y que la impresión digital se haya convertido en la opción predilecta del mercado de gran formato es un claro ejemplo de la evolución tecnológica que vive nuestro sector. Tanto, que ya es raro encontrar una imprenta que trabaje con el gran formato que no tenga una impresora por inyección de tinta entre sus equipos.

Aunque los sistemas de impresión digital se han extendido considerablemente entre los fabricantes de expositores, los impresores serigráficos, los fabricantes de rótulos y, cada vez más, los impresores litográficos offset, eso no ha significado el abandono total de las técnicas de producción analógicas. Lo que ha aportado la impresión digital al gran formato ‒complementado por los avances en el software y los materiales disponibles‒ es versatilidad y flexibilidad a todos los segmentos de la industria en los que la revolución digital ha abierto las puertas a los tirajes cortos, la producción de ejemplares sueltos, las versiones y los datos variables. A estos aspectos, se les puede añadir las ventajas ecológicas de una técnica que no emplea sustancias químicas tradicionales, aparte de la reducción de las mermas y otros beneficios como la producción justo a tiempo y a demanda para marcas y clientes finales.

Ventajas prácticas de la impresión digital en gran formato

Desde el punto de vista práctico, la impresión digital o por inyección de tinta en gran formato tiene la ventaja de que permite ofrecer plazos de entrega más cortos, entornos de producción mejores, logística más sencilla y flujos de trabajo integrales más eficaces. Además, existen también consideraciones económicas ‒como la reducción de inventario‒ que han contribuido a impulsar la inyección de tinta.

Así, en las últimas dos décadas, ha evolucionado mucho el modo en que se producen las aplicaciones consideradas de gran formato. De hecho, este cambio ha provocado que las impresoras de entre 1 y 5 metros de ancho hayan pasado de ser máquinas especiales a ser equipos de uso normal. En este tiempo, los fabricantes han sido testigos de la transformación de los requisitos de los clientes, que cada vez son más diversos.

Nichos de mercado y segmentos especiales

Pese a que el negocio de la impresión en gran formato sigue creciendo, se observa que los impresores no solo sirven al mercado más convencional, sino que también están penetrando en nuevos nichos de mercado y segmentos especiales en los que la tecnología digital puede producir trabajos que antes no podían realizarse. Las posibilidades de experimentar con la inyección de tinta y materiales distintos se han simplificado porque la preparación y los cambios de trabajos son más rápidos, el proceso de preimpresión es más sencillo y la producción de tirajes cortos y ejemplares sueltos es viable.

Asimismo, los impresores deben competir no solo con otros proveedores, sino también con otras empresas que empiezan a invertir en la tecnología digital. Estos negocios han optado por especializarse en un nicho de mercado en vez de presentarse simplemente como un proveedor más y así evitar competir únicamente en precio, que es lo que hacen muchos.

Sin embargo, la demanda de impresoras por inyección de tinta en gran formato continúa aumentando en todo el espectro digital, ya que las empresas quieren producir con mayor calidad, velocidad y fiabilidad.

Velocidad frente a versatilidad

¿La velocidad es algo fundamental entre los usuarios de impresoras de gran formato? La respuesta a esta pregunta clave difiere según el modelo de negocio y el tipo de demanda. La versatilidad es una de las ventajas clave de la inyección de tinta, y la diversificación suele ser el factor principal para ampliar los márgenes de beneficio. Por lo tanto, tener un flujo de trabajo efectivo es tan importante como la velocidad de la impresora, así que la inversión debe calcularse en función del volumen de producción diario, la diversidad y la variabilidad del trabajo.

Sabemos que muchos de los clientes usan nuestras impresoras para producir diversas clases de impresiones y en soportes distintos para atender las necesidades de sus propios clientes y para amortizar al máximo la inversión. Una misma impresora sirve para producir desde material de PLV hasta gráficos para vehículos, pasando por pancartas, autoadhesivos, etiquetas, revestimientos de paredes y expositores,Richard Barrow, responsable sénior de productos de impresión de rótulos en gran formato, Epson Europe.

Mike Horsten, director de marketing de Mimaki para la región EMEA, coincide: “Creo que la llave del éxito es tener una oferta variada. Prácticamente ya no existen impresores especializados solo en un tipo de producción. Ofrecer varias clases de productos impresos es la manera de ofrecer servicios integrales.”

La creatividad del fabricante de expositores o rótulos no es lo único que determina su flexibilidad. Esta también es posible gracias a tecnologías desarrolladas para minimizar el tiempo de inactividad en los cambios de trabajo y a la capacidad de producir aplicaciones correctas a la primera. Cada minuto que una máquina está sin producir merma la rentabilidad de la empresa, de ahí que los equipos modernos tengan en cuenta estos aspectos en lo relativo a la funcionalidad y el rendimiento.

Ventajas del flujo de trabajo integral

Las ventajas no proceden únicamente del diseño y la fabricación de la impresora. Cada vez es más importante que el flujo de trabajo sea completo y eficaz, y que haya integración con fases posteriores como el acabado en entornos de producción completa, los sistemas de gestión y planificación de recursos empresariales y la compatibilidad con el formato JDF, elementos que contribuyen a la contabilidad.

“Es bastante fácil calcular en qué medida una empresa puede incrementar la producción y la rentabilidad si imprime más trabajos en una máquina más grande y rápida», señala Ken Hanulec, vicepresidente de la división de soluciones de inyección de tinta de EFI. Sin embargo, a veces a las empresas se les pasa por alto que también pueden obtener mejores resultados con un flujo de trabajo mejor, cuando en realidad es una manera de ganar competitividad que hay que tener muy en cuenta.”

“Para un gran impresor que tenga varias máquinas, el flujo de trabajo es vital para sobrevivir en el mercado. Sin un buen sistema de gestión o un flujo de trabajo automático, la cantidad de trabajo acaba ahogando a la empresa a largo plazo. No obstante, tener un flujo de trabajo perfecto no es tan importante en el caso de una empresa pequeña que conoce a todos sus clientes,” Mike Horsten, director de marketing, Mimaki para la región EMEA.

En el segmento del gran formato, las impresoras de cualquier gama son capaces de producir cada vez más aplicaciones; en este contexto, la eficacia adquiere mayor relevancia. “El flujo de trabajo determina la eficacia de nuestras máquinas”, afirma Barrow. “Trabajamos de forma muy estrecha con los proveedores de software para asegurarnos de que la interacción entre el flujo de trabajo y la impresora sea lo más perfecta posible.”

Imprimir bien y a la primera

Paul Adriaensen, Agfa, está de acuerdo en que un buen flujo de trabajo es básico en el entorno de impresión actual: “Una producción adecuada significa que la máquina imprima bien a la primera y siempre, trabajo tras trabajo. El flujo de trabajo automatiza los archivos de entrada y el procesamiento de datos, la gestión del color, la configuración de la impresora y del acabado para evitar retrasos en el proceso de producción.”

Hoy en día, los usuarios de impresoras de gran formato pueden proceder de cualquier ámbito: diseñadores, antiguos especialistas en composición o reprografía, impresores serigráficos, fabricantes de rótulos y otros profesionales de este segmento. Sean quienes sean, tienen algo en común: todos los encargos deben producirse con la calidad necesaria, a un precio aceptable y a tiempo. No obstante, todo proveedor de servicios de impresión debe fijarse en los beneficios, no solo en los costes de producción. Así lo resume Horsten: “Todavía hay empresas que no calculan el coste de todo el flujo de trabajo antes de añadirle el margen. Si contabilizaran los costes del negocio entero, sabrían cuál es la rentabilidad de verdad de cada encargo realizado.”

En el segmento del gran formato, el crecimiento depende de numerosos factores: la tecnología empleada por los equipos y su fiabilidad, los costes de explotación, la diversificación en materia de aplicaciones y el equilibrio entre el volumen y la versatilidad de producir tiradas cortas y ejemplares sueltos. Aun así, la flexibilidad está demostrando ser un factor clave en las inversiones futuras: una misma impresora puede producir los volúmenes adecuados en un abanico amplio de materiales y aplicaciones.

“La diversidad es una de las razones por las que a los clientes les gusta usar nuestras impresoras híbridas planas/rotativas. Muchos de ellos necesitan poder imprimir el máximo número posible de trabajos diferentes, desde expositores en cartón ondulado hasta pancartas tradicionales,” Ken Hanulec, vicepresidente de la división de soluciones de inyección de tinta, EFI.

Desde la drupa de 2012, las tecnologías de inyección de tinta no han dejado de avanzar, con lanzamientos de tintas nuevas y máquinas más rápidas que incluyen manejo automático del material, secado por leds y opciones de impresión y corte optimizadas. En el ámbito químico, se han presentado tintas acuosas de secado UV, persiste el reto de las fórmulas con látex y siguen disponibles las opciones de tintas acuosas, de base disolvente y de secado UV, que muchos impresores continúan usando en su día a día.

Autora: Sophie Matthews-Paul


La impresión 3D viene para quedarse

Que la impresión 3D sea noticia en todos los medios, tanto digitales como tradicionales, y que abarquen todos los sectores conocidos y por conocer, tanto industriales como de servicios, nos hace comprender -si no lo habíamos hecho todavía- que esta nueva tecnología viene para quedarse en nuestras vidas.

La impresión 3D en datos

De hecho, lo que hasta ahora veíamos como tecnología puntera, innovadora e incluso “marciana” comienza a estar preparada para su adopción generalizada. Así lo demuestra el estudio presentado por International Data Corporation España (IDC), según el cual, el gasto en impresión 3D crecerá un 27% anual de aquí a 2019, año en el que se prevé que este mercado genere unos ingresos de 24.600 millones de euros.

Estas cifras junto con el anuncio del primer salón de impresión 3D en España del 21 al 23 de junio de 2016 anunciado por Fira de Barcelona pueden ser la gota que colme el vaso de tus dudas sobre el futuro de esta tecnología o bien la corroboración de lo que te llevas repitiendo, para mantener tu zona de confort, desde que te “atacaron” los primeros medios digitales: el mundo está loco.

Los datos no pueden ser más claros, ahora sois tú y tu forma de comprender el cambio quienes decidís.


Tercera Revolución Industrial: Impresión 3D

Los trajes impresos en 3D han sido los grandes protagonistas de la Semana de la Moda de los Países Bajos, celebrada entre el 17 y el 25 de octubre de 2015 en Eindhoven. Seis modelos, creados con esta tecnología anticipan ya la idea de que la impresión 3D va camino de suponer una revolución como en su día lo hizo el prêt-à-porter (literalmente, listo para llevar) a la hora de sustituir la confección a medida.

Particular interés ha suscitado la iniciativa del diseñador holandés Martijn van Strien, el cual ha creado una start-up dedicada a personalizar ropa cuyo diseño en 3D es descargable y se puede llevar a imprimir o cortar con una cortadora láser en un FabLab o Makerspace cercano.

El denominado Colectivo Post-Couture ofrece una alternativa al sistema textil actual. Afirma que en los últimos años la ropa ha sido tratada cada vez más como un producto desechable: se dirige a un número muy amplio de personas con grandes pedidos para reducir los precios, pero a costa de explotar la mano de obra barata del Tercer Mundo y de dañar el medio ambiente.

El colectivo holandés ofrece como alternativa una producción de ropa sostenible y asequible, basada en un diseño de código abierto y usando la tecnología del siglo XXI. Se proclama a sí mismo como la primera marca de moda que se implica en el movimiento maker y en la Tercera Revolución Industrial (impresión 3D).

Su primera colección se compone de seis piezas arquetípicas desarrolladas específicamente para ser producidas con un 'lasser cutter' y montadas por el usuario final.

Los diseños, minimalistas y ligeramente futuristas, se cortan sobre una tela que está compuesta por un material 3D de punto suave al tacto, transpirable y lo suficientemente fuerte para soportar este método creativo innovador.

Según Post-Couture, la estructura refinada de la tela fluye muy bien alrededor del cuerpo. El material está realizado a partir de botellas PET recicladas y puede reciclarse de nuevo tras ser utilizado.

El cliente recibe las prendas como si fueran un kit de construcción realizado a medida y tras descargarse el diseño digital puede acudir a cortarlo en un FabLab o Makerspace cercano en su localidad. El precio del diseño oscila entre los 40 y los 130 euros.

El colectivo holandés afirma que esta forma de producir ropa tan cerca del usuario final supone un valor añadido que la moda producida de forma masiva nunca podrá aportar.

La producción en los FabLab y Makerspaces locales sólo se realiza cuando se venden los diseños previamente, por lo que el stock que se acumula en las tiendas será cosa del pasado.

Productos a medida impresos en 3D

Cuando los clientes introducen las medidas de su cuerpo, el diseño de los vestidos se adapta a su talla y una vez que seleccionan el material de su preferencia la prenda estará lista para su producción en el punto más cercano.

El archivo con el diseño digital se puede personalizar también antes de la producción alterando, por ejemplo, la longitud del vestido. Una vez cortadas las piezas de la tela, pueden ser montadas por el usuario sin necesidad de usar máquinas de coser u otros equipos, ya que gracias a su sistema innovador en las costuras de la prenda ésta se puede montar siguiendo unas sencillas instrucciones.

Además, los diseños ofrecen la oportunidad de montarlos y configurarlos una y otra vez, cambiando materiales y/o colores.

Autor: impresión 3D tercera revolución industrial

 

 


Impresión industrial en la era digital

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado maneras de embellecer el entorno y enriquecer su vida con la ayuda de la decoración. Las personas han usado jeroglíficos decorativos, pinturas y palabras escritas en blanco y negro o color para ilustrar su estilo de vida o bien con un propósito funcional. (Por ejemplo, el color verde significa «adelante».) Innovadores de todo el mundo buscan siempre maneras de colocar materiales decorativos y funcionales en los objetos y las superficies de nuestro día a día. Algunos de estos diseños están concebidos para transmitir un mensaje, mientras que otros están pensados para crear un efecto visual impactante o mejorar su utilidad. Todo empezó con la xilografía en papel y tejidos, hasta que llegó la invención que lo cambió todo en 1440: la imprenta con tipos móviles de Gutenberg. ¿cómo es ahora la impresión industrial?

Desde que Gutenberg revolucionó la impresión hace 575 años, este proceso de fabricación se ha desarrollado hasta convertirse en una técnica de deposición precisa de colorantes o materiales para numerosas aplicaciones gráficas e industriales. Las tecnologías de artes gráficas han evolucionado para producir contenido impreso que se usa para compartir información, hacer publicidad, educar e imprimir diversos documentos de uso común. Por su parte, la impresión industrial sirve para embellecer numerosas superficies de nuestro día a día, como envases de productos o elementos decorativos, o para producir materiales funcionales para la industria electrónica, por ejemplo. Las aplicaciones de impresión industrial se han producido tradicionalmente con diversas técnicas de impresión analógica, como el offset, el huecograbado, la flexografía y la serigrafía. La gama de aplicaciones es enorme, desde tejidos hasta cerámica, pasando por suelos, laminados, vidrio, madera, interruptores de membrana, componentes electrónicos impresos, envases e incluso materiales biomédicos.

impresion industrial

Efectos de la personalización masiva

El motor de estos avances fue la necesidad de producir en serie elementos impresos como los libros o los bienes de consumo envasados que las grandes marcas comercializan a gran escala. Artículos como las prendas de ropa, los laminados decorativos, los azulejos cerámicos y los envases de productos llegaron a los consumidores gracias a los procesos y las tecnologías de producción masiva. Pese a que la fabricación en masa disminuye el precio unitario, requiere una gran inversión en capacidad productiva, así como una cadena de suministro adecuada para gestionar la entrada y salida de materiales y bienes.

Según nuestros cálculos, la producción masiva mundial de productos decorativos representa menos de medio billón de dólares en artículos fabricados.

Sin embargo, el deseo cada vez mayor de personalizar lo que nos rodea, junto con las innovaciones incesantes en los ámbitos de las ciencias de los materiales y la tecnología de deposición digital de materiales, es uno de los factores principales que impulsan la transición de la producción masiva a la personalización en masa. Esta transición ofrece tanto a consumidores como a responsables de compras los medios para personalizar el entorno con imágenes de marca o superficies decorativas que reflejen su gusto y sensibilidad visual. Hoy en día, las impresiones digitales se usan cada vez más para hacer posible la personalización masiva, al tiempo que proporcionan otras ventajas, como la eficacia operativa de la producción y la reducción de los efectos sobre el medio ambiente.

Impresión industrial en la era digital

Hace una generación, la impresión digital apareció con una serie de tecnologías que permitían adoptar nuevos procesos de producción integrados y personalizar productos. Aunque estos primeros avances eran prometedores, a menudo resultaban caros y no proporcionaban una calidad aceptable para el usuario final. Una de estas tecnologías primerizas era la impresión por inyección de tinta. Durante muchos años, los equipos de impresión por inyección de tinta, como las tecnologías de gota a demanda y de inyección de tinta continua, se las vieron y se las desearon para penetrar en los mercados, ya que eran caras, tenían problemas de fiabilidad y ofrecían un abanico limitado de materiales y tintas. Estos factores restringían la gama de aplicaciones que podían producirse.

En las últimas dos décadas, avances tecnológicos en los materiales y los cabezales de impresión han permitido sacar al mercado varios productos que han transformado la dinámica del sector para permitir la personalización masiva de productos gráficos mediante la tecnología de inyección de tinta. Además, estos cambios ahora están llegando a la producción industrial. En esencia, estas soluciones por inyección de tinta permiten a los fabricantes producir artículos de calidad y al mismo tiempo beneficiarse de las ventajas operativas de la impresión digital.

No obstante, por muy importante que sea la eficacia operativa, es solo uno de los factores que potencia el crecimiento en el mercado. La capacidad de fabricar series cortas de productos de manera rentable está democratizando el proceso creativo. En un mercado en que la impresión necesita menos preparación y los inventarios se están reduciendo de manera considerable, las marcas y los diseñadores tienen libertad para probar nuevos productos, materiales y tecnologías de fabricación que no necesitan una inversión tan elevada como los productos fabricados de forma masiva. Con el impulso de internet, estos productos generan demanda de una serie de aplicaciones que antes no estaban al alcance de los consumidores y las empresas que venden a otras empresas. Estas oportunidades, generadas por el mercado y complementadas por las ventajas operativas, pueden potenciar el crecimiento rentable de empresas pequeñas y grandes.

Panorama industrial

La tecnología de impresión abarca un abanico amplio de sectores, como la comunicación gráfica, los envases, la impresión decorativa y la impresión funcional. Estos mercados tienen en común la necesidad de depositar una serie de materiales, como aglomerantes de tinta y sustancias funcionales, en diversos tipos de superficies, como hojas de papel u objetos impresos en 3D. Es habitual que las tecnologías salten de un mercado a otro. Así, una tecnología desarrollada en un principio para un segmento concreto empieza a usarse en otro y se modifica para adaptarse a los requisitos específicos de éste. Aunque la revolución digital ha seguido varios caminos, de momento el más habitual es el de la comunicación gráfica. En este segmento, la impresión digital a demanda está bien asentada, con más de mil millones de impresiones A4 al año. El uso de la tecnología ahora está extendiéndose a segmentos industriales como el envasado, la impresión decorativa y la impresión funcional.

Para conocer mejor las tendencias que afectan a los distintos segmentos, veamos una breve descripción de los mismos y algunos ejemplos que ilustran la gama de soluciones disponibles.

Packaging

El sector de los envases y embalajes es una industria gigante con unos ingresos relacionados de 368 mil millones de euros en todo el mundo según estudios sectoriales de 2014 de InfoTrends. Las aplicaciones van desde sencillas cajas de cartón ondulado marrones hasta etiquetas galardonadas para productos de gama alta. En los últimos años, se han desarrollado mucho las soluciones de impresión digital en color electrofotográficas y de inyección de tinta. Éstas representaron un volumen de producción de alrededor de mil millones de metros cuadrados en 2014, que se prevé que alcance los dos millones de metros cuadrados en 2019, lo que supone una tasa de crecimiento compuesto anual del 23%. Gracias a la nueva generación de impresoras por inyección de tinta, el mercado ahora abarca las cajas plegables, los envases flexibles, el cartón ondulado y la impresión directa sobre envases. Estos equipos no solo sirven para producir pruebas, sino que forman parte de líneas de producción totalmente integradas. Existen proveedores importantes que ofrecen soluciones para producir material de caras para cartón ondulado o imprimir cajas y expositores de cartón ondulado en formato plano, con velocidades que superan los 200 m/min.

La impresión directa sobre envases es otro ejemplo de tecnología emergente en la que las artes gráficas, la innovación y los proveedores se dan la mano para atender ‒como nunca hasta ahora‒ la demanda de impresión personalizada. Pensemos por ejemplo en una conocida marca de cerveza que ofrece botellas personalizadas con impresión digital y vinculadas a una campaña de realidad aumentada. No es que sea un concepto completamente nuevo, salvo por el hecho de que se trata de una gran empresa que puede realizarlo a escala industrial.

Impresión decorativa

La impresión decorativa es un segmento de mercado grandioso con aplicaciones que están aprovechando las ventajas de la impresión digital. Además, su gran volumen de producción digital ‒en torno a los nueve mil millones de metros cuadrados‒ está aumentando a pasos agigantados. Aunque en este segmento haya muchas más aplicaciones, en este artículo nos centraremos en la cerámica, los tejidos, los laminados y la madera, la decoración de paredes y el vidrio, que son las que lideran la transición digital.

Cerámica

El mercado de los azulejos cerámicos es enorme: según un informe de InfoTile, en 2014 se produjeron más de doce mil millones de metros cuadrados de azulejos en todo el mundo. En este segmento, tradicionalmente se han utilizado prensas rotativas para imprimir tintas decorativas sobre los azulejos antes de cocerlos, lo que permitía obtener un producto rentable que podía competir con la permanencia de la piedra natural. No obstante, el uso de cilindros de impresión rotativos tiene inconvenientes: la repetición de motivos es limitada y los cambios resultan muy caros. Como la impresión digital acorta muchísimo el ciclo de comercialización, permite los cambios de diseño y reduce la necesidad de preparación, ya domina la mayor parte de la producción de azulejos de Europa y está expandiéndose rápidamente en China. Además, la tecnología digital permite llevar a cabo impresión dimensional en fases posteriores de cocido para agregar textura a la capa decorativa.

Tejidos

La impresión textil es un mercado muy grande con una larga tradición en países como Italia, Turquía, India, Japón, Corea y China. Los tejidos impresos representaron un volumen de más de 35 mil millones de metros cuadrados en 2014 según el informe «Digital Textile Forecast» de InfoTrends. Esta cifra corresponde a la producción con máquinas serigráficas o prensas rotativas, pero el uso de impresoras digitales está creciendo a gran velocidad. Esta industria única lleva creando diseños deslumbrantes desde que se usaron las primeras matrices de madera grabada para estampar tejidos. Se ha progresado mucho desde entonces, y hoy en día la tecnología predominante para producir tejidos a gran escala es la serigrafía rotativa. Ahora que pueden usarse tintas especiales con una gama amplia de fibras tanto naturales como sintéticas, es posible crear productos rentables con colores brillantes y diseños llamativos.

La necesidad cada vez mayor de mejorar la eficacia operativa y el deseo de ofrecer diseños innovadores a los clientes son dos de los factores principales que han marcado la evolución de este mercado. Desde principios de la década de 1990, los proveedores de soluciones de inyección de tinta han intentado conseguir que esta tecnología se adaptara a las necesidades de los fabricantes textiles. En estos últimos años, la impresión por inyección de tinta se ha expandido rápidamente en empresas grandes y pequeñas del sector textil. Se prevé que la impresión digital textil alcance una tasa de crecimiento compuesto anual de más del 30% ‒más de 3.200 millones de metros cuadrados‒ en 2019 según el informe «Digital Textile Forecast» de InfoTrends. Este crecimiento tan rápido se debe a la reducción de la necesidad de preparación, la disminución de costes de la producción respetuosa con el medio ambiente y la democratización de los diseños, que permiten a las marcas penetrar en mercados nuevos con rapidez y eficacia.

Madera y laminados

Los sectores de la construcción y el mobiliario llevan décadas utilizando papeles y laminados impresos con fines decorativos. Con un abanico amplísimo de diseños que imitan la madera natural, la piedra y otros patrones gráficos, los laminados son una alternativa económica a los materiales naturales. En algunos casos, incluso, se prefiere el laminado porque dura más. El proceso es el siguiente: se imprimen papeles decorativos con prensas de huecograbado y luego se convierten en laminados mediante varios procesos. Esta industria produce digitalmente más de 300 millones de metros cuadrados al año según el informe «Profiting through Digital Printing in the Décor Marketplace» de InfoTrends de 2014. La presión para producir laminados personalizados o en tiradas cortas está incrementando la demanda de equipos de gama media e industriales capaces de imprimir volúmenes equiparables a los de las prensas de huecograbado tradicionales.

Muchos proveedores importantes de laminados y papel decorativo (como Schattdecor, WilsonArt o Formica) ahora ofrecen productos que dan respuesta a la demanda de mayor personalización y libertad de diseño. Esta tendencia llega tras muchos años de producir con mucho éxito suelos de laminado y molduras decorativas para el sector de la construcción. Siguiendo la estela de las tecnologías de impresión de laminados, han aparecido otras soluciones de impresión directa en diversos soportes, como la fibra de madera de densidad media (MDF), el contrachapado o la madera natural. Estos materiales, que no necesitan contracolarse, sirven para añadir una superficie decorativa a diversas aplicaciones domésticas y comerciales.

Decoración de paredes

Las personas han decorado las paredes de sus hogares desde que en la antigua China se usaba para embellecer las estancias de los palacios. En 1481, el rey Luis XI de Francia encargó papel pintado para sus aposentos reales. El artista Jean Bourdichon pintó cincuenta rollos de papel con ángeles sobre un fondo azul porque el rey Luis cambiaba de castillo con frecuencia. La decoración de paredes ha evolucionado mucho y hoy en día es un elemento habitual del interiorismo de muchos domicilios y edificios comerciales. Para producirlo, se han usado diversas técnicas, como la impresión planográfica, el offset, la flexografía y el huecograbado. El sector produce unos 52 millones de metros cuadrados al año según el informe «Profiting through Digital Printing in the Décor Marketplace» de InfoTrends de 2014.

Por su parte, los sistemas de impresión digital en gran formato han dado lugar a numerosas soluciones innovadoras de comunicación gráfica en diversos sectores, que con el tiempo también han penetrado en el segmento de la decoración de paredes. Otro elemento destacable es la tinta de impresión digital (p. ej., la tinta de látex y la tinta UV flexible), cuyos avances ya permiten imprimir sobre soportes estándares que cumplen las normativas de salud pública y seguridad. Aplicaciones como murales y rollos de papel pintado con los mejores gráficos son cada vez más comunes y hay numerosos proveedores.

Vidrio

El vidrio decorativo ha adornado nuestras ciudades durante siglos en catedrales, palacios y otros edificios públicos y privados. Las aplicaciones del vidrio van desde vidrieras emplomadas hasta cristales serigrafiados, para promocionar una marca, fomentar la expresión artística o servir de rótulo. El mercado del vidrio plano, que factura más de 64.000 millones de euros al año, está comenzando a adoptar la impresión digital para expandirse. Gracias al desarrollo de cabezales de impresión por inyección de tinta que pueden imprimir tintas cerámicas sobre vidrio, varios sectores están usando la impresión digital para producir vidrio decorativo duradero en aplicaciones arquitectónicas e industriales.

Impresión funcional

En la impresión funcional, a una superficie se le imprime tinta u otro material para darle una función. Se usan tecnologías piezoeléctricas o de gota continua para hacer posible la deposición de diversas clases de material. Las aplicaciones incluyen interruptores de membrana, componentes electrónicos impresos, impresión 3D y otras innovaciones de tamaño diminuto como las nanopartículas, que se están expandiendo en los ámbitos farmacéutico y biomédico. Veamos algunos de los avances que se están llevando a cabo en estas aplicaciones. En este sentido, existen varias tecnologías de deposición muy interesantes, pero pertenecen a ámbitos muy especializados dentro del campo de la biología.

Interruptores de membrana

Según la American Society for Testing and Materials (ASTM), un interruptor de membrana es «un interruptor en el que al menos un contacto está colocado sobre un soporte flexible, o compuesto de un material como éste». Los soportes flexibles suelen imprimirse sobre tereftalato de polietileno, que se usa como material portador. Los interruptores de membrana son de uso habitual en electrodomésticos, instrumental médico, videojuegos, teléfonos móviles y juguetes.

Las tecnologías de impresión se usan habitualmente para producir la capa gráfica, así como parte de los circuitos en los que se emplean tintas conductivas. Los avances en la tecnología de impresión digital UV ‒como las tintas flexibles y el secado por leds (diodos emisores de luz)‒ están ampliando el abanico de aplicaciones de los interruptores de membrana y los materiales portadores, que ahora incluyen soportes flexibles que pueden secarse con menos energía y calor. En algunas aplicaciones de gran volumen, la tecnología de secado por haz de electrones permite depositar y secar materiales delicados. En todos estos casos, la impresión personalizada y en tiradas cortas puede ocupar el lugar de la serigrafía y la flexografía.

Impresión en 3D

La industria de la impresión tridimensional es un sector enorme con muchas tecnologías, aplicaciones, materiales, precios y soluciones. Entre las tecnologías de impresión 3D actuales, se hallan la inyección de aglutinante, el procesamiento digital de la luz, la fusión por haz de electrones, la fabricación de filamentos fundidos, la inyección de material, el laminado por deposición selectiva, la sinterización selectiva por láser y la estereolitografía. Todas tienen sus pros y sus contras, y es probable que esta lista siga creciendo, ya que cada vez son más los proveedores que entran en este sector. El mercado se divide en tres categorías de productos: industrial, profesional y personal. Algunas aplicaciones habituales de las impresoras 3D son los prototipos, los moldes, los troqueles y también objetos listos para usarse. Casi todas las industrias utilizan estas aplicaciones para producir objetos, que van desde los productos diminutos para investigación hasta piezas de aviones. El sector está evolucionando con rapidez y no pasa un día sin que nos cuenten un nuevo avance que hace posible otra aplicación interesante. El atractivo de la impresión 3D está en sus ventajas: pocas mermas, ciclo de comercialización corto y posibilidad de producir diseños propios.

Electrónica impresa

En la electrónica impresa, se emplean técnicas de impresión tradicional para producir dispositivos eléctricos en diversos soportes. Los circuitos eléctricos se han impreso mediante serigrafía, flexografía, huecograbado y litografía offset durante muchos años, y con inyección de tinta también desde hace unos años. Las tintas, funcionales desde el punto de vista eléctrico, se depositan en el soporte para crear dispositivos activos o pasivos, como resistencias o transistores de película delgada. La electrónica impresa se emplea en pantallas flexibles, etiquetas inteligentes, pósters decorativos/animados y ropa deportiva.

Un ejemplo en el que la tecnología digital se está postulando como alternativa a soluciones más complejas y caras es la creación de componentes de pantallas con leds orgánicos (OLED).

La impresión digital de pantallas está a la vanguardia de la innovación. No obstante, la deposición digital de materiales funcionales lleva desarrollándose desde principios de la década de 1990 y hoy en día se emplea en varias aplicaciones, como las etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia), los tejidos inteligentes y muchos otros elementos eléctricos impresos. Con todo, técnicas de impresión tradicional como la flexografía y la fotolitografía aún se usan para producir grandes volúmenes de componentes eléctricos impresos. Por lo tanto, es un sector con muchas posibilidades de crecimiento para los proveedores de impresión especializados.

Autor: Ron Gilboa


Impresión industrial en la era digital

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado maneras de embellecer el entorno y enriquecer su vida con la ayuda de la decoración. Las personas han usado jeroglíficos decorativos, pinturas y palabras escritas en blanco y negro o color para ilustrar su estilo de vida o bien con un propósito funcional. (Por ejemplo, el color verde significa «adelante».) Innovadores de todo el mundo buscan siempre maneras de colocar materiales decorativos y funcionales en los objetos y las superficies de nuestro día a día. Algunos de estos diseños están concebidos para transmitir un mensaje, mientras que otros están pensados para crear un efecto visual impactante o mejorar su utilidad. Todo empezó con la xilografía en papel y tejidos, hasta que llegó la invención que lo cambió todo en 1440: la imprenta con tipos móviles de Gutenberg. ¿cómo es ahora la impresión industrial?

Desde que Gutenberg revolucionó la impresión hace 575 años, este proceso de fabricación se ha desarrollado hasta convertirse en una técnica de deposición precisa de colorantes o materiales para numerosas aplicaciones gráficas e industriales. Las tecnologías de artes gráficas han evolucionado para producir contenido impreso que se usa para compartir información, hacer publicidad, educar e imprimir diversos documentos de uso común. Por su parte, la impresión industrial sirve para embellecer numerosas superficies de nuestro día a día, como envases de productos o elementos decorativos, o para producir materiales funcionales para la industria electrónica, por ejemplo. Las aplicaciones de impresión industrial se han producido tradicionalmente con diversas técnicas de impresión analógica, como el offset, el huecograbado, la flexografía y la serigrafía. La gama de aplicaciones es enorme, desde tejidos hasta cerámica, pasando por suelos, laminados, vidrio, madera, interruptores de membrana, componentes electrónicos impresos, envases e incluso materiales biomédicos.

impresion industrial

Efectos de la personalización masiva

El motor de estos avances fue la necesidad de producir en serie elementos impresos como los libros o los bienes de consumo envasados que las grandes marcas comercializan a gran escala. Artículos como las prendas de ropa, los laminados decorativos, los azulejos cerámicos y los envases de productos llegaron a los consumidores gracias a los procesos y las tecnologías de producción masiva. Pese a que la fabricación en masa disminuye el precio unitario, requiere una gran inversión en capacidad productiva, así como una cadena de suministro adecuada para gestionar la entrada y salida de materiales y bienes.

Según nuestros cálculos, la producción masiva mundial de productos decorativos representa menos de medio billón de dólares en artículos fabricados.

Sin embargo, el deseo cada vez mayor de personalizar lo que nos rodea, junto con las innovaciones incesantes en los ámbitos de las ciencias de los materiales y la tecnología de deposición digital de materiales, es uno de los factores principales que impulsan la transición de la producción masiva a la personalización en masa. Esta transición ofrece tanto a consumidores como a responsables de compras los medios para personalizar el entorno con imágenes de marca o superficies decorativas que reflejen su gusto y sensibilidad visual. Hoy en día, las impresiones digitales se usan cada vez más para hacer posible la personalización masiva, al tiempo que proporcionan otras ventajas, como la eficacia operativa de la producción y la reducción de los efectos sobre el medio ambiente.

Impresión industrial en la era digital

Hace una generación, la impresión digital apareció con una serie de tecnologías que permitían adoptar nuevos procesos de producción integrados y personalizar productos. Aunque estos primeros avances eran prometedores, a menudo resultaban caros y no proporcionaban una calidad aceptable para el usuario final. Una de estas tecnologías primerizas era la impresión por inyección de tinta. Durante muchos años, los equipos de impresión por inyección de tinta, como las tecnologías de gota a demanda y de inyección de tinta continua, se las vieron y se las desearon para penetrar en los mercados, ya que eran caras, tenían problemas de fiabilidad y ofrecían un abanico limitado de materiales y tintas. Estos factores restringían la gama de aplicaciones que podían producirse.

En las últimas dos décadas, avances tecnológicos en los materiales y los cabezales de impresión han permitido sacar al mercado varios productos que han transformado la dinámica del sector para permitir la personalización masiva de productos gráficos mediante la tecnología de inyección de tinta. Además, estos cambios ahora están llegando a la producción industrial. En esencia, estas soluciones por inyección de tinta permiten a los fabricantes producir artículos de calidad y al mismo tiempo beneficiarse de las ventajas operativas de la impresión digital.

No obstante, por muy importante que sea la eficacia operativa, es solo uno de los factores que potencia el crecimiento en el mercado. La capacidad de fabricar series cortas de productos de manera rentable está democratizando el proceso creativo. En un mercado en que la impresión necesita menos preparación y los inventarios se están reduciendo de manera considerable, las marcas y los diseñadores tienen libertad para probar nuevos productos, materiales y tecnologías de fabricación que no necesitan una inversión tan elevada como los productos fabricados de forma masiva. Con el impulso de internet, estos productos generan demanda de una serie de aplicaciones que antes no estaban al alcance de los consumidores y las empresas que venden a otras empresas. Estas oportunidades, generadas por el mercado y complementadas por las ventajas operativas, pueden potenciar el crecimiento rentable de empresas pequeñas y grandes.

Panorama industrial

La tecnología de impresión abarca un abanico amplio de sectores, como la comunicación gráfica, los envases, la impresión decorativa y la impresión funcional. Estos mercados tienen en común la necesidad de depositar una serie de materiales, como aglomerantes de tinta y sustancias funcionales, en diversos tipos de superficies, como hojas de papel u objetos impresos en 3D. Es habitual que las tecnologías salten de un mercado a otro. Así, una tecnología desarrollada en un principio para un segmento concreto empieza a usarse en otro y se modifica para adaptarse a los requisitos específicos de éste. Aunque la revolución digital ha seguido varios caminos, de momento el más habitual es el de la comunicación gráfica. En este segmento, la impresión digital a demanda está bien asentada, con más de mil millones de impresiones A4 al año. El uso de la tecnología ahora está extendiéndose a segmentos industriales como el envasado, la impresión decorativa y la impresión funcional.

Para conocer mejor las tendencias que afectan a los distintos segmentos, veamos una breve descripción de los mismos y algunos ejemplos que ilustran la gama de soluciones disponibles.

Packaging

El sector de los envases y embalajes es una industria gigante con unos ingresos relacionados de 368 mil millones de euros en todo el mundo según estudios sectoriales de 2014 de InfoTrends. Las aplicaciones van desde sencillas cajas de cartón ondulado marrones hasta etiquetas galardonadas para productos de gama alta. En los últimos años, se han desarrollado mucho las soluciones de impresión digital en color electrofotográficas y de inyección de tinta. Éstas representaron un volumen de producción de alrededor de mil millones de metros cuadrados en 2014, que se prevé que alcance los dos millones de metros cuadrados en 2019, lo que supone una tasa de crecimiento compuesto anual del 23%. Gracias a la nueva generación de impresoras por inyección de tinta, el mercado ahora abarca las cajas plegables, los envases flexibles, el cartón ondulado y la impresión directa sobre envases. Estos equipos no solo sirven para producir pruebas, sino que forman parte de líneas de producción totalmente integradas. Existen proveedores importantes que ofrecen soluciones para producir material de caras para cartón ondulado o imprimir cajas y expositores de cartón ondulado en formato plano, con velocidades que superan los 200 m/min.

La impresión directa sobre envases es otro ejemplo de tecnología emergente en la que las artes gráficas, la innovación y los proveedores se dan la mano para atender ‒como nunca hasta ahora‒ la demanda de impresión personalizada. Pensemos por ejemplo en una conocida marca de cerveza que ofrece botellas personalizadas con impresión digital y vinculadas a una campaña de realidad aumentada. No es que sea un concepto completamente nuevo, salvo por el hecho de que se trata de una gran empresa que puede realizarlo a escala industrial.

Impresión decorativa

La impresión decorativa es un segmento de mercado grandioso con aplicaciones que están aprovechando las ventajas de la impresión digital. Además, su gran volumen de producción digital ‒en torno a los nueve mil millones de metros cuadrados‒ está aumentando a pasos agigantados. Aunque en este segmento haya muchas más aplicaciones, en este artículo nos centraremos en la cerámica, los tejidos, los laminados y la madera, la decoración de paredes y el vidrio, que son las que lideran la transición digital.

Cerámica

El mercado de los azulejos cerámicos es enorme: según un informe de InfoTile, en 2014 se produjeron más de doce mil millones de metros cuadrados de azulejos en todo el mundo. En este segmento, tradicionalmente se han utilizado prensas rotativas para imprimir tintas decorativas sobre los azulejos antes de cocerlos, lo que permitía obtener un producto rentable que podía competir con la permanencia de la piedra natural. No obstante, el uso de cilindros de impresión rotativos tiene inconvenientes: la repetición de motivos es limitada y los cambios resultan muy caros. Como la impresión digital acorta muchísimo el ciclo de comercialización, permite los cambios de diseño y reduce la necesidad de preparación, ya domina la mayor parte de la producción de azulejos de Europa y está expandiéndose rápidamente en China. Además, la tecnología digital permite llevar a cabo impresión dimensional en fases posteriores de cocido para agregar textura a la capa decorativa.

Tejidos

La impresión textil es un mercado muy grande con una larga tradición en países como Italia, Turquía, India, Japón, Corea y China. Los tejidos impresos representaron un volumen de más de 35 mil millones de metros cuadrados en 2014 según el informe «Digital Textile Forecast» de InfoTrends. Esta cifra corresponde a la producción con máquinas serigráficas o prensas rotativas, pero el uso de impresoras digitales está creciendo a gran velocidad. Esta industria única lleva creando diseños deslumbrantes desde que se usaron las primeras matrices de madera grabada para estampar tejidos. Se ha progresado mucho desde entonces, y hoy en día la tecnología predominante para producir tejidos a gran escala es la serigrafía rotativa. Ahora que pueden usarse tintas especiales con una gama amplia de fibras tanto naturales como sintéticas, es posible crear productos rentables con colores brillantes y diseños llamativos.

La necesidad cada vez mayor de mejorar la eficacia operativa y el deseo de ofrecer diseños innovadores a los clientes son dos de los factores principales que han marcado la evolución de este mercado. Desde principios de la década de 1990, los proveedores de soluciones de inyección de tinta han intentado conseguir que esta tecnología se adaptara a las necesidades de los fabricantes textiles. En estos últimos años, la impresión por inyección de tinta se ha expandido rápidamente en empresas grandes y pequeñas del sector textil. Se prevé que la impresión digital textil alcance una tasa de crecimiento compuesto anual de más del 30% ‒más de 3.200 millones de metros cuadrados‒ en 2019 según el informe «Digital Textile Forecast» de InfoTrends. Este crecimiento tan rápido se debe a la reducción de la necesidad de preparación, la disminución de costes de la producción respetuosa con el medio ambiente y la democratización de los diseños, que permiten a las marcas penetrar en mercados nuevos con rapidez y eficacia.

Madera y laminados

Los sectores de la construcción y el mobiliario llevan décadas utilizando papeles y laminados impresos con fines decorativos. Con un abanico amplísimo de diseños que imitan la madera natural, la piedra y otros patrones gráficos, los laminados son una alternativa económica a los materiales naturales. En algunos casos, incluso, se prefiere el laminado porque dura más. El proceso es el siguiente: se imprimen papeles decorativos con prensas de huecograbado y luego se convierten en laminados mediante varios procesos. Esta industria produce digitalmente más de 300 millones de metros cuadrados al año según el informe «Profiting through Digital Printing in the Décor Marketplace» de InfoTrends de 2014. La presión para producir laminados personalizados o en tiradas cortas está incrementando la demanda de equipos de gama media e industriales capaces de imprimir volúmenes equiparables a los de las prensas de huecograbado tradicionales.

Muchos proveedores importantes de laminados y papel decorativo (como Schattdecor, WilsonArt o Formica) ahora ofrecen productos que dan respuesta a la demanda de mayor personalización y libertad de diseño. Esta tendencia llega tras muchos años de producir con mucho éxito suelos de laminado y molduras decorativas para el sector de la construcción. Siguiendo la estela de las tecnologías de impresión de laminados, han aparecido otras soluciones de impresión directa en diversos soportes, como la fibra de madera de densidad media (MDF), el contrachapado o la madera natural. Estos materiales, que no necesitan contracolarse, sirven para añadir una superficie decorativa a diversas aplicaciones domésticas y comerciales.

Decoración de paredes

Las personas han decorado las paredes de sus hogares desde que en la antigua China se usaba para embellecer las estancias de los palacios. En 1481, el rey Luis XI de Francia encargó papel pintado para sus aposentos reales. El artista Jean Bourdichon pintó cincuenta rollos de papel con ángeles sobre un fondo azul porque el rey Luis cambiaba de castillo con frecuencia. La decoración de paredes ha evolucionado mucho y hoy en día es un elemento habitual del interiorismo de muchos domicilios y edificios comerciales. Para producirlo, se han usado diversas técnicas, como la impresión planográfica, el offset, la flexografía y el huecograbado. El sector produce unos 52 millones de metros cuadrados al año según el informe «Profiting through Digital Printing in the Décor Marketplace» de InfoTrends de 2014.

Por su parte, los sistemas de impresión digital en gran formato han dado lugar a numerosas soluciones innovadoras de comunicación gráfica en diversos sectores, que con el tiempo también han penetrado en el segmento de la decoración de paredes. Otro elemento destacable es la tinta de impresión digital (p. ej., la tinta de látex y la tinta UV flexible), cuyos avances ya permiten imprimir sobre soportes estándares que cumplen las normativas de salud pública y seguridad. Aplicaciones como murales y rollos de papel pintado con los mejores gráficos son cada vez más comunes y hay numerosos proveedores.

Vidrio

El vidrio decorativo ha adornado nuestras ciudades durante siglos en catedrales, palacios y otros edificios públicos y privados. Las aplicaciones del vidrio van desde vidrieras emplomadas hasta cristales serigrafiados, para promocionar una marca, fomentar la expresión artística o servir de rótulo. El mercado del vidrio plano, que factura más de 64.000 millones de euros al año, está comenzando a adoptar la impresión digital para expandirse. Gracias al desarrollo de cabezales de impresión por inyección de tinta que pueden imprimir tintas cerámicas sobre vidrio, varios sectores están usando la impresión digital para producir vidrio decorativo duradero en aplicaciones arquitectónicas e industriales.

Impresión funcional

En la impresión funcional, a una superficie se le imprime tinta u otro material para darle una función. Se usan tecnologías piezoeléctricas o de gota continua para hacer posible la deposición de diversas clases de material. Las aplicaciones incluyen interruptores de membrana, componentes electrónicos impresos, impresión 3D y otras innovaciones de tamaño diminuto como las nanopartículas, que se están expandiendo en los ámbitos farmacéutico y biomédico. Veamos algunos de los avances que se están llevando a cabo en estas aplicaciones. En este sentido, existen varias tecnologías de deposición muy interesantes, pero pertenecen a ámbitos muy especializados dentro del campo de la biología.

Interruptores de membrana

Según la American Society for Testing and Materials (ASTM), un interruptor de membrana es «un interruptor en el que al menos un contacto está colocado sobre un soporte flexible, o compuesto de un material como éste». Los soportes flexibles suelen imprimirse sobre tereftalato de polietileno, que se usa como material portador. Los interruptores de membrana son de uso habitual en electrodomésticos, instrumental médico, videojuegos, teléfonos móviles y juguetes.

Las tecnologías de impresión se usan habitualmente para producir la capa gráfica, así como parte de los circuitos en los que se emplean tintas conductivas. Los avances en la tecnología de impresión digital UV ‒como las tintas flexibles y el secado por leds (diodos emisores de luz)‒ están ampliando el abanico de aplicaciones de los interruptores de membrana y los materiales portadores, que ahora incluyen soportes flexibles que pueden secarse con menos energía y calor. En algunas aplicaciones de gran volumen, la tecnología de secado por haz de electrones permite depositar y secar materiales delicados. En todos estos casos, la impresión personalizada y en tiradas cortas puede ocupar el lugar de la serigrafía y la flexografía.

Impresión en 3D

La industria de la impresión tridimensional es un sector enorme con muchas tecnologías, aplicaciones, materiales, precios y soluciones. Entre las tecnologías de impresión 3D actuales, se hallan la inyección de aglutinante, el procesamiento digital de la luz, la fusión por haz de electrones, la fabricación de filamentos fundidos, la inyección de material, el laminado por deposición selectiva, la sinterización selectiva por láser y la estereolitografía. Todas tienen sus pros y sus contras, y es probable que esta lista siga creciendo, ya que cada vez son más los proveedores que entran en este sector. El mercado se divide en tres categorías de productos: industrial, profesional y personal. Algunas aplicaciones habituales de las impresoras 3D son los prototipos, los moldes, los troqueles y también objetos listos para usarse. Casi todas las industrias utilizan estas aplicaciones para producir objetos, que van desde los productos diminutos para investigación hasta piezas de aviones. El sector está evolucionando con rapidez y no pasa un día sin que nos cuenten un nuevo avance que hace posible otra aplicación interesante. El atractivo de la impresión 3D está en sus ventajas: pocas mermas, ciclo de comercialización corto y posibilidad de producir diseños propios.

Electrónica impresa

En la electrónica impresa, se emplean técnicas de impresión tradicional para producir dispositivos eléctricos en diversos soportes. Los circuitos eléctricos se han impreso mediante serigrafía, flexografía, huecograbado y litografía offset durante muchos años, y con inyección de tinta también desde hace unos años. Las tintas, funcionales desde el punto de vista eléctrico, se depositan en el soporte para crear dispositivos activos o pasivos, como resistencias o transistores de película delgada. La electrónica impresa se emplea en pantallas flexibles, etiquetas inteligentes, pósters decorativos/animados y ropa deportiva.

Un ejemplo en el que la tecnología digital se está postulando como alternativa a soluciones más complejas y caras es la creación de componentes de pantallas con leds orgánicos (OLED).

La impresión digital de pantallas está a la vanguardia de la innovación. No obstante, la deposición digital de materiales funcionales lleva desarrollándose desde principios de la década de 1990 y hoy en día se emplea en varias aplicaciones, como las etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia), los tejidos inteligentes y muchos otros elementos eléctricos impresos. Con todo, técnicas de impresión tradicional como la flexografía y la fotolitografía aún se usan para producir grandes volúmenes de componentes eléctricos impresos. Por lo tanto, es un sector con muchas posibilidades de crecimiento para los proveedores de impresión especializados.

Autor: Ron Gilboa