artes gráficas valorización medioambiental

Valorización Medioambiental apuesta por la coexistencia de las artes gráficas en el mundo digital

Es innegable que estamos inmersos en una revolución tecnológica muy profunda y muy avanzada que ha traído cambios a todos los niveles, muy especialmente en el de las artes gráficas: desde el diseño de una idea hasta su producción y, por supuesto, a su impresión. Incluso los más nostálgicos y acérrimos del papel, auguran un futuro poco esperanzador para este sector, que en su día fue tan revolucionario y espectacular como lo son hoy Internet y la era digital. Afortunadamente, esta predicción puede ser reversible.

En los últimos años, muchos analíticos y expertos del sector se esmeran en proveernos de datos que muestran un declive de las empresas que forman este sector. Es por ello, que en lugar de especular sobre si las artes gráficas terminarán o no por desaparecer, sería más productivo el utilizar estas estadísticas y estudios para buscar soluciones que consigan una coexistencia de este mercado con otro que está en plena ebullición, pero que no son incompatibles el uno con el otro.

Valorización Medioambiental, S.L. es un gestor de residuos peligrosos y no peligrosos con una extensa trayectoria en este sector. Una gran parte de esta empresa trabaja con y para las artes gráficas. Si bien es cierto que en los últimos años todos hemos padecido el estancamiento provocado por una crisis económica generalizada, también lo es que desde 2015 la situación ha mejorado notablemente. Nuestra experiencia nos lleva a afirmar que en una sociedad en la que cada vez tenemos más conciencia medioambiental es vital adaptarse a los cambios que van surgiendo; por eso, en nuestro caso, no sólo nos encargamos de la gestión de los residuos, sino de la gestión medioambiental propia de los mismos, ofreciendo así a nuestros clientes una solución integral que abarca todo su proceso productivo.

La tecnología es importante, gracias a ella conseguimos hacer más con menos esfuerzo; pero no debemos olvidarnos del arte, ya que es éste el que empatiza con el espíritu de cada uno de los consumidores finales. Es necesario destacar que en esta era 2.0, nos encontramos con un nuevo modelo de consumidor y aunque indudablemente se han modificado muchos de los criterios que tienen para adquirir aquellas cosas que quieren, al final siguen teniendo unas necesidades, unas preocupaciones y unas expectativas que cumplir. ¿Por qué es necesario elegir entre dos mundos si cada uno de ellos nos aporta una serie de ventajas? Creemos que sumar los medios convencionales con los digitales es más enriquecedor que prescindir de uno de ellos… En definitiva, aunque modelo de consumidor hay uno, existe una gran segmentación en el mercado y en la variedad, está la riqueza. ¡VALORÍZATE!

Autora: Rebeca Sánchez, Departamento de Comunicación de Valorización Medioambiental


almacenando químicos legalmente

Almacenar químicos legalmente en las imprentas

Cuando alguien ajeno al sector gráfico piensa en productos químicos usados por una imprenta, lo primero que le suele venir a la cabeza son las tintas, ya que desde siempre, éstas han tenido fama de contaminantes y peligrosas.

Sin embargo, a la hora de lidiar con productos químicos, no son las tintas lo que más debe preocupar a un impresor, puesto que éstas cada vez son menos contaminantes e incluso en algunos casos no son ni siquiera peligrosas, como pasa con aquellas gamas aptas para uso alimentario. Son los productos químicos complementarios al uso de esas tintas los que pueden provocar más de un dolor de cabeza a los impresores y éstos productos no siempre reciben la atención que merecen.

Aunque cada vez la maquinaria de impresión es más avanzada, más optimizada y más eficiente, es difícil conseguir una imprenta que no necesite químicos, ya sean limpiadores, aditivos, diluyentes de tintas, etc. Incluso en el offset sin agua o en las máquinas digitales, dependiendo del modelo, se requieren el uso de productos con una codificación de peligro o frase de riesgo y según el término más actual, indicaciones de peligro.

¿Qué es una indicación de peligro?

Una indicación de peligro es un código que describe la naturaleza de los peligros de una sustancia o mezcla de sustancias peligrosas, incluyendo cuando proceda el grado de peligro. Todas empiezan con la letra H, y llevan una numeración que va desde el 200 hasta el 413.

Por ejemplo, la indicación de peligro H300 en un producto implica que éste es “Mortal en caso de ingestión” mientras que la H315 nos indicaría que “Provoca irritación cutánea” y por lo tanto debemos usar guantes y ropa de protección al utilizarlo o manipularlo.

Debemos tener claro que las sustancias, en función de las indicaciones de peligro que porten en su etiqueta, tienen unos requisitos de almacenamiento definidos por la legislación, y en el caso concreto de la reglamentación española esos requisitos están definidos en el Real Decreto 656/2017, de 23 de junio, por el que se aprueba el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos y sus Instrucciones Técnicas Complementarias MIE APQ 0 a 10.

En esa norma se detallan, en forma de tabla, los umbrales de almacenamiento a partir de los cuales una empresa está incluida dentro de su alcance. En caso de estar incluidos, los requisitos van desde instalar un armario de seguridad a presentar un proyecto complejo para habilitar la sala donde se almacenan los químicos, pasar inspecciones de OCA o contratar un seguro de responsabilidad civil.

No debemos pensar que por que usemos pocos químicos estamos exentos de esta legislación. Algunos productos utilizados en el sector son inflamables, como puede ser el alcohol isopropílico o los limpiadores orgánicos de rodillos y el Real Decreto 656/2017 establece que con tener almacenados más de 50 litros de producto de este tipo quedaríamos afectados por la norma.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Consultoría Medioambiente neobis


apcer y neobis firman acuerdo de colaboración

APCER firma un acuerdo de colaboración con neobis

APCER España firma con neobis un acuerdo de colaboración mediante el cual las empresas neobis podrán disfrutar de un 15% de descuento sobre las tarifas oficiales de la compañía de certificación.

APCER ofrece servicios de certificación en sistemas de gestión de calidad y medioambiente, gestión de color y cadena de custodia entre otros servicios orientados a las empresas del sector de Comunicación Gráfica.

La misión de la multinacional es proporcionar competencia y confianza a la sociedad. Por lo que su visión es ser reconocidos como una empresa de confianza que opera en todo el mundo.

Este acuerdo consolida la estrategia de neobis de acercar a sus empresas los servicios de los líderes multinacionales en diferentes ámbitos, en este caso el de auditoría y certificación, con las mejores condiciones existentes en el mercado.

El Grupo APCER opera a nivel mundial, ya sea directamente o a través de sociedades, en especial los mercados como Portugal, Brasil, España, Angola, Cabo Verde, Chile, China y Mozambique.

 


reciclaje del papel, entendiendo el proceso

Reciclaje del papel, entendiendo el proceso

En la actualidad, prácticamente cualquier ciudadano de a pie es consciente de que el papel realiza un proceso de reciclaje y que depositando los periódicos, revistas, cajas de cartón y otros productos en el “contenedor azul” se contribuye a reducir el consumo de materia prima forestal y la generación de residuos, que si bien no son peligrosos, ocuparían un espacio muy necesario para otros residuos no reciclables o valorizables energéticamente en vertederos y parques de tratamiento de residuos.

Lo que no todo el mundo conoce es cómo funciona una planta de fabricación de papel reciclado cuya principal fuente de suministro sea la recogida selectiva y otras fuentes de papeles de reciclaje.

Una planta tipo podría tratar anualmente unas 600.000 toneladas de materia prima bruta aunque la calidad de la materia prima varía sustancialmente en función de la procedencia del camión de recogida. No es lo mismo un camión que traiga periódicos sobrantes que uno que recoja la mezcla variopinta que puede encontrarse en un contenedor de reciclaje de la calle.

Una vez el camión llega a la planta se realiza una separación manual de materiales prohibidos que no pueden entrar al proceso de reciclaje junto al papel, por ejemplo plástico y vidrio o cartones de color marrón, si lo que se desea es fabricar papel sin impurezas.

Tras la separación inicial se introduce el papelote en un pulper, que es un recipiente que puede tener o no una hélice en su parte inferior y en el que se mezclan todos los ingredientes básicos para la creación de la pasta de papel. En el caso de la planta tipo que nos ocupa se aplica agua a presión para conseguir el desfibrado del papelote y se filtra el resultado, una pasta primaria, a través de una placa perforada al final del pulper. Para favorecer el destintado de las fibras se añade sosa y silicato sódico. Dado que es posible que en el papelote que se ha introducido en el pulper aún porte impurezas como plásticos o vidrios, este equipo suele disponer de un trómel, un cilindro integrado de perforaciones, que evita que estas impurezas sigan adelante en el proceso.

La pasta que sale del pulper atraviesa una serie de depuradores donde pueden retirarse impurezas aún más pequeñas, como clips y anillas de latas de refresco. Finalmente, la pasta atraviesa un depurador final donde se retienen aglomerados de fibras y sustancias adhesivas.

Cuando la pasta ha sido depurada se introduce en el equipo de destintado, que suele funcionar mediante células de flotación. Este proceso se basa en el contacto entre un líquido y una corriente de aire de forma que las burbujas que se forman encierran las partículas de tinta y ascienden a la superficie. Este proceso puede arrastrar de paso carbonatos y caolín procedentes de los papeles utilizados en la impresión de revistas.

Una vez destintada la fibra, las pasta de papel se espesa hasta un valor aproximado del 30% de consistencia y se somete a dispersión, un proceso donde se retiran los aglomerados de tinta y o adhesivos que no pudieron eliminarse en la fase de depuración.

Cuando la pasta está libre de impurezas se blanquea con peróxido de hidrogeno (H202), agua oxigenada y se dirige a la línea de fabricación de papel.

Los residuos del proceso de reciclaje del papel

Asociado al proceso de fabricación de la pasta se generan diferentes residuos, como rechazo (mezclas de metales y otros materiales) y lodos constituidos por espumas de las células de flotación. Los lodos se envían a la depuradora de la planta, donde se someten a procesos de eliminación de partículas en suspensión, a un tratamiento biológico de contaminantes y un proceso de eliminación de fangos generados en el tratamiento biológico. De este proceso se generan lodos y agua tratada que puede verterse a la red de saneamiento.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Consultoría Medioambiente neobis


nuevo certificado fsc

Conociendo el nuevo estándar FSC® ¿Quién necesita estar certificado?

El certificado FSC es ya una de las certificaciones habituales del sector de la impresión. Sin embargo, muchas empresas, ante las consultas de algunos clientes, dudan de si deben o no estar certificados o de si pueden o no utilizar el término FSC de alguna forma.

Recordamos de una manera general que la certificación es necesaria para cualquier organización que quiera hacer una declaración FSC acerca de sus productos y que cualquier cambio de propiedad en la cadena de suministro de productos certificados FSC requiere que se establezcan sistemas de gestión de CoC que sean efectivos a nivel de la organización respectiva y que sean verificados por una entidad de certificación independiente acreditada por el FSC.

Sin embargo, cubrir todas las opciones de negocio y excepciones posibles en un documento es difícil y a lo largo de los años, desde el nacimiento en 2011 de la versión 2-1 del Estándar General de Cadena de Custodia han ido apareciendo documentos complementarios y aclaraciones que entre otras cosas, complementaban la norma de forma que amparase dentro de su alcance esas diferentes opciones.

Todo ese “Know How” recopilado ha pasado a formar parte de la nueva versión, el FSC-STD-40-004 3.0, y aunque en la versión 2-1 ya se detallaba a quien aplicaba la norma, la 3-0 ahora incluye una tabla detallada sobre los condicionantes que determinan cuándo es necesario estar certificado.

La nueva versión del certificado FSC

En dicha tabla se parte de la premisa de que tiene la propiedad legal de los productos certificados y se pretende realizar al menos una de las siguientes actividades:

  1. venta de productos certificados FSC con declaraciones FSC en los documentos de ventas;
  2. etiquetado de productos como certificados FSC;
  3. fabricación o cambio en la composición (por ejemplo, el mezclado o agregado de materiales de base forestal al producto) o en la integridad física (por ejemplo, re-embalaje o re-etiquetado) de productos vendidos con declaraciones FSC;
  4. promoción de productos certificados FSC, excepto en productos terminados (por ejemplo, un cuaderno, un lápiz) y etiquetados que pudieran estar siendo promovidos por entidades no certificadas (por ejemplo una gran superficie anunciando “mesas de jardín certificadas”).

Sumado a esto, y especialmente relacionado con el sector, la norma ahora contempla la posibilidad de trabajar con editoriales o empresas similares que suministran el papel a las imprentas, sin ser necesario que estas estén certificadas, siempre y cuando el material se transporte directamente desde un proveedor certificado FSC a la organización.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Consultoría Medioambiente neobis


Pajaritas Azules 2017

Premios Pajaritas Azules 2017

Veintinueve entidades locales de doce comunidades autónomas han recibido hoy el reconocimiento por la excelencia de su gestión de la recogida selectiva de papel y cartón en la primera edición  Pajaritas Azules Tu papel 21· Municipios de ASPAPEL.

La entrega de las Pajaritas Azules 2017  ha tenido lugar esta mañana en Madrid en un acto presidido por Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, al que han asistido numerosos alcaldes y presidentes de agrupaciones locales.

El presidente de ASPAPEL, Enrique Isidro, puso de relieve el éxito del esfuerzo y el compromiso colectivo. “La colaboración administración-ciudadano-industria, la fortaleza y eficiencia de los sistemas de recogida, la labor informativa de los medios de comunicación y la capacidad recicladora de nuestra industria papelera —explicó Enrique Isidro— son una combinación ganadora, que tiene como resultado un sistema muy eficiente de recogida selectiva, con tasas de recogida y de reciclaje que nos sitúan en la élite mundial”.

“Este éxito llamado colaboración —añadió el presidente de ASPAPEL— se apellida mejora continua. Y esta es la clave de la excelencia en la gestión municipal de las veintinueve entidades locales que hoy distinguimos con las Pajaritas Azules 2017”.

Pajaritas Azules por Comunidades

Por comunidades autónomas, Andalucía, Castilla y León y Cataluña tienen cinco entidades locales galardonadas cada una; Madrid, cuatro; Aragón y Castilla – La Mancha, dos y Asturias, Baleares, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco, una cada una.

La promoción del reciclaje es uno de los objetivos estratégicos de ASPAPEL, que puso en marcha en 2002 el proyecto Tu papel es importante y posteriormente el programa Tu Papel 21, un sistema de diagnóstico, implantación de mejoras y certificación de la recogida selectiva municipal de papel y cartón.

Este proyecto obtuvo en 2007 el European Paper Recycling Award, que premia proyectos innovadores de promoción del reciclaje de papel en Europa, con un jurado compuesto por miembros del Parlamento Europeo y la Comisión Europea, asociaciones (Association of Cities and Regions for Recycling and Sustainable Resource Management, ACR+) y ONGs (WWF International).

Tu papel 21 y Pajaritas Azules

ASPAPEL renovó en 2016 su programa Tu papel 21, tras diez años al servicio de los ayuntamientos, ofreciéndoles asesoramiento técnico, reconocimiento y visibilidad en la mejora continua de la gestión municipal de la recogida selectiva de papel y cartón.

El programa es ahora anual y los municipios que cada año alcanzan altos niveles de excelencia en la gestión de la recogida selectiva de papel y cartón obtienen un especial reconocimiento, con un baremo objetivo que se traduce en una, dos o tres Pajaritas Azules.


coche eléctrico en tu empresa

Coche eléctrico en tu empresa, una manera de reducir nuestro impacto ambiental

Desde hace tiempo se habla de que el coche eléctrico ha venido para quedarse y, parece que ahora sí estamos ante el fin, y no solo porque Elon Musk, el creador de Paypal y promotor de la misión a Marte lo haya tomado como reto personal con su marca Tesla Motors, ni porque BMW anuncie que en breve sus modelos podrán recorrer 600km con una carga, ni porque una marca clásica de hiperdeportivos de lujo como Aston Martin haya anunciado recientemente su primer modelo eléctrico, si no porque en las altas esferas ya se ha decidido que va a ser así.

Reino Unido ha desarrollado un plan de impulsión para que en 2040 todos los coches nuevos que se vendan en las islas sean eléctricos. Mientras, en Noruega, un país en el que muchos de sus ingresos son procedentes del petróleo, prohibirá la venta de coches diesel y gasolina en 2025. Por su parte, la Unión Europea prepara una directiva en la que se requerirá que a partir de 2019 todas las nuevas viviendas incorporen puntos de recarga.

Podemos verlo como algo aterrador, o como una oportunidad, y en el segundo caso aprovecharla para reducir el impacto ambiental de nuestra compañía, en concreto, reducir las emisiones directas de CO2 asociadas a los vehículos utilizados en nuestros negocios. Dentro del sector no es común, salvo en las empresas más grandes, disponer de flotas de reparto, pero sí lo es visitar clientes para desarrollar labores comerciales, y en muchos casos esas visitas se realizan con berlinas de representación que si bien dan buena imagen, en la mayor parte de los casos distan mucho de ser vehículos “eficientes” para lidiar con el tráfico de unas ciudades cada vez más congestionadas y contaminadas que de forma cada vez más habitual restringe el acceso a los vehículos convencionales a su almendra central cuando se disparan las emisiones .

En otros casos se utilizan furgonetas propiedad de la empresa para entregar los trabajos más pequeños y de paso, visitar al cliente. A priori, reemplazar un coche diesel o gasolina por un coche eléctrico puede parecer algo disparatado en un momento en  el  que encontrar un punto de recarga en las ciudades españolas no es tarea fácil.

El coche eléctrico para los comerciales de tu empresa

Sin embargo, esto no ha echado para atrás a algunas marcas de logística, que saben bien lo que es trabajar dentro del atasco, como por ejemplo SEUR, que incorpora ya en su flota más de una veintena de coches 100% eléctricos para sus entregas en los núcleos urbanos de Madrid y Barcelona. O a algunos proveedores del sector, como RICOH, que ya llevan un tiempo utilizando coche eléctrico a pequeña escala.

Si bien es cierto que utilizar un coche eléctrico a nivel personal aún es complejo si uno vive en un piso y no dispone de un punto de recarga cercano, esto es más fácil para las empresas, que suelen disponer de parking privados en los que instalar puntos de recarga no es un engorro, una medida que a su vez, podría hacer que algún miembro de la plantilla se animase a dar el salto a al coche eléctrico, reduciendo en este caso las emisiones indirectas asociadas al desplazamiento de los empleados.

Decidirse por la movilidad eléctrica puede ser una buena idea para mejorar la imagen y avalar nuestra apuesta por la “impresión verde”, y es de especial interés para las empresas certificadas en medioambiente, que con la llegada de la nueva ISO 14001:2015 tienen que afrontar nuevos retos, como satisfacer a las partes interesadas y analizar las oportunidades de mejora a nivel medioambiental.


industria papelera

La industria papelera incrementará sus inversiones un 40% en su transición a una bioeconomía baja en carbono

La Confederación Europea de Industrias del Papel (CEPI) prevé un incremento del 40% en las inversiones del sector en su proceso de transformación para liderar en Europa la bioeconomía baja en carbono. En la 18ª edición de la European Paper Week (Semana Europea del Papel), el nuevo director general de CEPI, Sylvain Lhôte, y el presidente, Peter Oswald (CEO del Grupo Mondi, Europa y División Internacional), esbozaron la ambiciosa agenda inversora del sector para hacer realidad para 2050 su visión de una bioindustria baja en carbono y eficiente en la gestión de los recursos. La industria papelera reafirma su Hoja de ruta 2050 para liderar la transición de Europa hacia la bioeconomía, para lo que el sector reducirá su huella de carbono en un 80% e incrementará la creación de valor añadido en un 50% para 2050.

“La inversión debe ser la piedra angular para hacer posible esta transformación de la industria papelera en Europa”, afirmó Sylvain Lhôte. Será necesario un incremento de las inversiones del 40% para transformar el sector y aprovechar las nuevas oportunidades de mercado. Para hacerlo posible, las políticas europeas, los esfuerzos en investigación y las condiciones de financiación deben apuntar a este mismo objetivo. Para CEPI, conseguir las adecuadas condiciones para incrementar la inversión en Europa resulta prioritario.

La industria papelera invierte en Europa una media anual de 3.500 millones de euros. La implantación de tecnologías de descarbonización y el desarrollo de la producción de nuevos bioproductos requerirá una inversión adicional de 44.000 millones de euros hasta 2050, lo que supone un incremento del 40%.

Carlos Reinoso, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (ASPAPEL), señala que “la industria papelera española,  como bioindustria basada en un recurso renovable, está llamada a desempeñar un papel protagonista  en la nueva economía”. El sector papelero español inició en 2014 un nuevo ciclo inversor y en los últimos tres años, las inversiones se han incrementado en un 54%, con una inversión prevista para este año 2016 de 228 millones de euros.

La Hoja de ruta revisada por los expertos de CEPI a lo largo de este año, está disponible para su consulta por los grupos de interés del sector, con el objetivo de recibir el mayor input posible para disponer a principios de 2017 de una edición revisada. La versión online de la Hoja de ruta 2050  puede consultarse aquí.


ecoetiqueta

Ecoetiqueta e impresión

Cada vez son más los productos que portan su propia ecoetiqueta, y cada vez son más los impresores que deben enfrentarse a clientes que demandan sus productos gráficos incluyendo dichas etiquetas.

Algunas etiquetas o logos pueden ser utilizados sin requisito alguno, como el “Moebius” asociado al reciclado, pero otros requieren licencias, certificados o aprobaciones específicas, pudiendo esto ser un problema para la imprenta si el cliente o el diseñador no conoce los requisitos de estas marcas y los usa sin tener en cuenta estas limitaciones.

La primera ecoetiqueta y la más conocida por los impresores al estar directamente relacionada con el producto gráfico es FSC®. El Forest Stewardship Council A.C. (FSC) busca promover una gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable de los bosques del mundo. Con la idea de crear un sistema de certificación a escala mundial, la Asamblea Fundadora del FSC se llevó a cabo en Toronto, Canadá en 1993. El logo de FSC debe ser utilizado siempre con licencia asociada a un certificado en vigor, que identifica a la imprenta, editor o fabricante del producto y requiere una autorización previa a su uso por parte de una entidad de certificación.

La segunda ecoetiqueta de la que hablaremos y que también está directamente relacionada con la impresión es PEFC. De forma similar a la anterior su objetivo es asegurar que los bosques del mundo sean gestionados de forma responsable, y que su multitud de funciones estén protegidas para generaciones presentes y futuras. Para ello cuenta con la colaboración de propietarios y empresas del sector forestal, que apostando por la certificación de sus bosques e industrias, están asegurando la sostenibilidad del sector. Su logo requiere también una licencia asociada a un certificado, pero siempre y cuando se respeten las normas de uso no se requiere la autorización del uso por parte de una entidad de certificación.

Otra ecoetiqueta relacionada con el producto gráfico y con el papel es la Ecoetiqueta Europea “Ecolabel.  Creada en el año 1992, la Etiqueta Ecológica Europea constituye una  parte importante de la política comunitaria de instrumentos voluntarios  de ayuda a las empresas y a los  consumidores para mejorar su actuación ambiental. El objetivo es promover productos que pueden reducir los efectos ambientales adversos, en comparación con otros productos de su misma categoría, contribuyendo así a un uso eficaz de los recursos y a un elevado nivel de  protección del medio ambiente. Su uso es restringido a grupos de producto específicos entre los que se encuentra el papel impreso. Su uso es restringido a aquellos productos a los que se le ha concedido dicha etiqueta, debe portar un numero de licencia y está protegida por la legislación europea.

Existen otras etiquetas que sin estar directamente relacionadas con el producto gráfico empiezan a ser bastante comunes en los embalajes, catálogos o memorias medioambientales de las empresas asociadas a la fabricación y distribución de alimentos:

La primera es una etiqueta asociada al uso de productos derivados de la palma, RSPO Roundtable on Sustainable Palm Oil (Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible). RSPO fue fundada en 2004 como respuesta a la imagen negativa que la industria de aceite de palma estaba generando por sus impactos sociales y medioambientales. Al igual que FSC fue creada por un conjunto de partes interesadas como productores, sociedad civil, gobiernos y compradores. Para usar su logo se requiere disponer de una licencia emitida por RSPO al producto de palma o productos derivados, pero no demanda aprobaciones específicas.

La segunda es UTZ, una etiqueta que permite a los productores de café, cacao y té demostrar que operan de manera responsable, conforme a estrictos estándares sociales y medioambientales. UTZ fue creada en 2002 originalmente como UTZ Kapeh, que significa 'buen café' en el idioma Maya, el Quiché. Fue fundado por Nick Bocklandt, un cultivador de café belga de Guatemala, y Ward de Groote, un tostador de café holandés, con el objetivo de implementar la sostenibilidad a gran escala en el mercado mundial. El uso de su etiqueta tanto en embalajes como a nivel promocional requiere de una aprobación directa de la organización.


boina naranja ciudades

Impresión y la boina naranja de las ciudades

Últimamente se ha oído y leído mucho sobre los episodios de alta contaminación normalmente asociados a las comúnmente llamadas boina naranja o “setas” que se forman en las grandes ciudades. Son especialmente famosos los ocurridos durante 2016 en el núcleo urbano de la Comunidad de Madrid, y casi lo es más el protocolo anticontaminación que se activa para minimizar sus efectos, algo nuevo para los madrileños, pero ya conocido en otras ciudades europeas como Milán,  Londres o Lyon.

Pero… ¿Tiene algo que ver la impresión con la contaminación atmosférica? ¿Y con la boina naranja? Podríamos decir que sí, pero de una forma indirecta.

La boina naranja está formada en gran parte por Óxidos de nitrógeno, NOx, que llegan a la atmosfera principalmente desde los tubos de escape de los motores diésel. En 2013, en España, un 37% de los Óxidos de nitrógeno se asociaban con el transporte por carretera, seguidos por la producción de energía y los procesos industriales con un 20% y un 18% respectivamente.

Los Óxidos de nitrógeno, una vez liberados al aire (en gran parte por los procesos de combustión),  forman, a través de reacciones fotoquímicas, contaminantes secundarios, como el PAN o nitrato de peroxiacetilo y el ozono ambiental o el O3, ambos tóxicos, y que constituyen el esmog fotoquímico, o “boina” de color marrón-anaranjado.

Los procesos de impresión convencional no requieren de equipos que generen la emisión directa de NOx, salvo en algunos casos, en los que se dispone de incineradores para tratar los gases de proceso, como por ejemplo, en el Offset Heatset, o de calderas de potencia considerable, ya sea para calefacción o procesos de secado o atemperado.

Sin embargo, los procesos de impresión sí llevan asociada la emisión de compuestos orgánicos volátiles, conocidos como COV. Los COV se emiten a la atmósfera cuando hacemos uso de productos como el Alcohol isopropílico, los limpiadores de cauchos y mantillas, las piletas de lavado de rodillos con limpiadores orgánicos, e incluso tintas en base disolvente orgánico que requieren de la evaporación del disolvente para fijarse al sustrato de impresión.

Los COV, una vez en la atmosfera, reaccionan con compuestos químicos como el radical hidroxilo (OH), presentes en la atmosfera, dando lugar a través de complejas reacciones químicas a la formación de Ozono (O3) y otros integrantes del esmog fotoquímico.

Está en nuestra mano minimizar u optimizar el uso de este tipo de productos, ya sea sustituyéndolos por alternativas en base “no solvente” o reduciendo su consumo, con lo que conseguiríamos reducir uno de los impactos ambientales más importantes de la impresión, y de forma secundaria, contribuir a mejorar el aire de nuestras ciudades.

Autor: Sergio Ródenas, colaborador Asesoría Medioambiente neobis