¿Quién da más? Impresión 3D en 2015

2015 será el año en el que las empresas estarán por delante de los consumidores en la adopción de nuevas tecnologías, tales como la impresión 3D.

La consultora Deloitte ha presentado su décimo cuarto estudio “Predicciones en Tecnología, Medios y Telecomunicaciones”. En él concluye que este año se verá marcado por las ventas de artículos relacionados con el mercado del ya famoso Internet de las Cosas y la adopción de tecnología como drones e impresoras 3D.
 
Además, este estudio ha generado grandes expectativas en el mundo de los libros impresos. Según la multinacional, el “libro-libro” dominará la industria editorial y representará el 80% de todas las ventas de libros en dólares y unidades.

¿Se había creado una burbuja en torno al libro digital?

El aroma de la tinta de un libro nuevo, la fragilidad de sus hojas, su textura… estos son algunos de los “placeres” que no nos dan los libros digitales.

Tras la aparición de los eBooks hace 10 años, se empieza a desinflar la burbuja que se había creado en torno a ellos, y es que los pronósticos de que en 2017 las ventas de estos en Estados Unidos superarían a las del papel, no sólo no se cumplen, sino que ya en 2014 se ha confirmado la tendencia puntada en 2013: las cifras de crecimiento del formato electrónico se estancan.

Según el último informe de Nielsen Books & Consumers, la venta de los eBooks ha descendido hasta el 21%, después de llegar al 24% en el primer semestre de 2014. Por el contrario, el libro impreso de tapa blanda subió del 42% al 43% en el mismo periodo y la tapa dura alcanzó el 25%.

Además, otros dos informes, según publicaba el periódico La Vanguardia, refuerzan la idea de que al libro en papel aún le queda una larga vida. Las librerías londinenses Foyles y Waterstones han anunciado que las ventas del libro físico han aumentado en las pasadas navidades un 8% y un 5% respectivamente en comparación con el año 2013, lo que llevó a la revista Time a preguntarse si el libro digital había dejado de ser un icono significante de moda.

En España, el libro digital es muy poco aceptado en comparación con otros países. Según la encuesta del CIS realizada a 2.477 personas mayores de 18 años el pasado diciembre, el 79,7% de los lectores asegura que prefiere leer libros en papel que en la pantalla. El porcentaje sube al 80,1% en las edades de 18 a 24 años, mientras que el número de españoles que muestra su poca o nula predisposición a leer libros electrónicos en el futuro es muy alta: 46,6%.

“>¿Cómo será la situación en el futuro más cercano?

“Tal vez un 60% papel y un 40% digital, o un 50%-50%”. Lo que sí tiene claro Núria Cabutí, consejera delegada de Penguin Random House, es que hay que seguir invirtiendo en digital y la estrategia debe ir dirigida a cuidar muy bien los dos formatos.

No es cuestión de decidir entre uno u otro, sino que una vez pasada la vorágine de lo novedoso ha llegado la calma en un mundo en el que el libro digital va a convivir con el libro físico.