Gráficas IM-TRO, 50 años de confianza, resiliencia e innovación junto a HEIDELBERG

En un sector tan competitivo y tensionado como el de la impresión comercial, alcanzar medio siglo de actividad no es fruto de la casualidad. Detrás de los 50 años de historia de Gráficas IM-TRO hay una combinación de visión empresarial, capacidad de adaptación, eficiencia operativa y una apuesta constante por las nuevas tecnologías. Por otro lado, también existe un factor que ha acompañado a la compañía madrileña desde sus orígenes, la relación de confianza construida durante décadas con HEIDELBERG.
Fundada en 1975, Gráficas IM-TRO ha evolucionado de forma permanente para responder a las exigencias de un mercado cada vez más complejo. La empresa ha sabido crecer, modernizarse e incorporar nuevas capacidades com equipos HEIDELBERG, Polar y MK Masterwork, todo ello sin perder la esencia que la ha caracterizado desde el primer día, ofrecer calidad, fiabilidad y un servicio capaz de adaptarse a las necesidades cambiantes de sus clientes.
A lo largo de estos cincuenta años, la compañía ha vivido momentos de expansión, pero también desafíos extraordinarios. Uno de los más difíciles fue el siniestro que, originado en una nave colindante, se propagó a las instalaciones de IM-TRO, destruyéndolas y obligando a la empresa a comenzar prácticamente desde cero. Lejos de rendirse, Gráficas IM-TRO transformó aquella adversidad en una oportunidad para reconstruirse con una visión renovada, apostando por procesos más eficientes, tecnología de última generación y una organización preparada para afrontar los retos del futuro. El espíritu de superación ha convertido a IM-TRO en un referente dentro del sector gráfico español. Su eficiente gestión empresarial y un parque de maquinaria cuidadosamente equilibrado le permiten afrontar trabajos muy diversos, manteniendo elevados niveles de productividad y rentabilidad. La flexibilidad se ha convertido en una de sus principales señas de identidad.

“Nosotros somos una imprenta camaleónica y necesitamos un modelo de máquina que se adaptara a pedidos muy diferentes”, explican Rafael y Miguel Ángel Gascón. Una definición que resume perfectamente la filosofía de la empresa y que ha sido determinante en su última inversión tecnológica es la incorporación de una nueva Speedmaster CX 104-4+L de HEIDELBERG.
La elección del nuevo equipo responde a una estrategia muy clara. Los mercados actuales demandan cada vez más agilidad, tiradas más cortas, plazos reducidos y una gran variedad de aplicaciones. En este contexto, la Speedmaster CX 104 aporta la versatilidad necesaria para responder a trabajos muy distintos manteniendo los más altos estándares de calidad.
“El nuevo equipo se enfrenta bien a tiradas cortas o a aplicaciones especiales altamente complejas. Con la Speedmaster CX 104 hemos apostado por la máquina que mejor se adaptaba a nuestro modelo de negocio”, señalan los hermanos Gascón.
La configuración final de la máquina fue el resultado de un análisis minucioso de las necesidades productivas de la empresa. “Cuando estudiamos la configuración, fue sencillo salir del modelo básico compacto de cuatro colores hasta la versión final, donde cada solución combina tecnología, eficiencia y se adapta a nuestras exigencias específicas”, explican.

Esta nueva inversión representa mucho más que la adquisición de una máquina. Es una muestra de la confianza mutua que Gráficas IM-TRO y HEIDELBERG han construido durante cinco décadas. Una relación basada en el conocimiento profundo de las necesidades productivas, el soporte técnico especializado y una visión compartida sobre la importancia de la innovación como motor de crecimiento. “El sector está estresado, pero sin duda la CX nos ayudará a mejorar nuestra respuesta en productividad y rentabilidad”, concluyen Rafael y Miguel Ángel Gascón.
Cinco décadas después de su fundación, Gráficas IM-TRO continúa demostrando que la combinación de experiencia, capacidad de adaptación y apuesta tecnológica sigue siendo la mejor fórmula para afrontar el futuro. Una historia de resiliencia, evolución constante y confianza que encuentra en HEIDELBERG un compañero de viaje inseparable desde hace ya 50 años, y por muchos años más.
