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La Dirección de Personas, la clave del éxito empresarial

Para lograr el éxito empresarial es fundamental un departamento de Dirección de Personas competitivo. Lo primero es contar con personas especialistas en la materia que sepan trabajar y aplicar los métodos científicos de la disciplina de la Dirección de Personas y sus múltiples tareas: evaluación del desempeño, motivación, gestión del liderazgo, gestión de equipos etc. Aunque, afortunadamente esta situación ha ido cambiando viviéndose en las últimas décadas una profesionalización de estos departamentos, todavía una parte considerable del tejido empresarial español o, no tiene un profesional formado para ocupar este puesto o, directamente, no hay nadie que asuma estas funciones siendo el propio empresario quien hace las veces sin tener los conocimientos ni el tiempo necesario para ello.

De la misma manera, otro error bastante común y arraigado en la cultura empresarial española es que las principales funciones de un departamento de RR.HH. son las administrativas, tales como la elaboración de las nóminas y los seguros sociales y la Asesoría Jurídico-Laboral. Sin embargo, estas tareas son las llamadas “higiénicas” porque, aunque son totalmente necesarias para el correcto funcionamiento de cualquier empresa, no es menos cierto, que no son las verdaderas funciones de un departamento encargado de la Dirección de Personas, es decir, aquéllas que van a conseguir que este departamento sea estratégico.

Cualquiera de vosotros que, como empresarios que estáis leyendo este artículo, sabéis más que de sobra el tiempo que se llevan estas labores administrativas y de Asesoría Jurídica y la importancia que tienen en el día a día de cualquier empresa, independientemente de su tamaño. Pero, ¿cómo conseguir que estas labores tan importantes no frenen el desarrollo de nuestro departamento de Dirección de Personas?

Una manera de conseguirlo es externalizando ambas actividades, es decir, poniendo en manos de terceros profesionales y especialistas en estas materias la gestión tanto de las nóminas como la Asesoría Jurídico-Laboral.

neobis ofrece ambos servicios a todos sus asociados, la Asociación cuenta con un departamento de gestión de nóminas y con la Asesoría Jurídico-Laboral que muchos de vosotros conocéis. De manera conjunta, ambos servicios combinados pueden generar en vuestra empresa una estrategia clara y fructífera en cuanto a esta parte de la gestión del personal.

Y, con esta parte solucionada mediante dos servicios de calidad y de confianza, vuestro Departamento de Dirección de Personas puede centrarse en su labor fundamental, en ser estratégico para vuestras empresas.


contrato de trabajo

Contrato de trabajo en Artes Gráficas

Pese a que no existe una definición propiamente dicha en nuestro ordenamiento jurídico, sí se extrae del estatuto de los trabajadores que el contrato de trabajo es aquel por el que una persona se compromete a prestar personalmente unos servicios retribuidos, por cuenta ajena, en el ámbito de organización y dirección de otra

Concepto, funciones y elementos del contrato de trabajo

Se trata de un contrato consensual, ya que se perfecciona por el consentimiento de las partes, es decir, del empresario y del trabajador. Pese a no existir definición legal, sí han de darse cuatro características en toda relación laboral que se preste:

  • carácter personal de la prestación laboral,
  • retribución,
  • dependencia y
  • ajeneidad

Dos son las funciones básicas del contrato de trabajo: en primer lugar, constituye la relación laboral entre el empresario y el trabajador, en segundo lugar, regula las condiciones de trabajo aplicables a dicha relación (esto en muchas ocasiones no lo explotamos debidamente y nos limitamos a cumplimentar los formularios, perdiendo una oportunidad de acordar condiciones de trabajo en uno de los momentos más propicios para llevarlo a cabo).

En todo contrato de trabajo han de existir los siguientes elementos:

  • consentimiento: prestado de forma efectiva y con capacidad para ello,
  • objeto: ha de ser posible, cierto o determinado y nunca contrario a las leyes ni a las buenas costumbres,
  • causa: es el intercambio de trabajo subordinado y retribuido en régimen de ajeneidad.

Formas del contrato de trabajo

Se podrá celebrar por escrito o de palabra, pero pese a que en principio no se exija forma determinada, hemos de hacer dos salvedades recogidas en el artículo 8 del Estatuto de los Trabajadores:

  • Deberán constar por escrito los contratos de trabajo cuando así lo disponga una disposición legal y, en todo caso, los de prácticas y para la formación, los contratos a tiempo parcial, fijo-discontinuo y de relevo, los contratos de trabajo a domicilio, los contratos para la realización de una obra o servicio determinado, los contratos de inserción, así como los de los trabajadores contratados en España al servicio de empresas españolas en el extranjero. Igualmente han de formalizarse por escrito los contratos temporales cuya duración sea superior a cuatro semanas. En muchos de estos supuestos es exigido el modelo oficial. En caso de no respetarse esta exigencia, se presumirá que el contrato es indefinido y a jornada completa, salvo prueba en contrario, lo cuál es de suma dificultad.
  • Cualquiera de las partes puede exigir a la otra que se formalice el contrato por escrito, pero no sólo en el momento inicial de la relación laboral, sino en cualquier momento de la misma.

Precontrato y tratos preliminares

Los tratos preliminares no son un compromiso formal para contratar, se trata de contactos que tienen como fin una posible futura contratación. En alguna ocasión, los Tribunales han dado efecto a estos tratos derivándose responsabilidades cuando se ha demostrado que el eventual trabajador ha tenido una actividad con costes.

La jurisprudencia ha venido aceptando los precontratos de trabajo. Estos compromisos tienen relevancia jurídica, ya que en caso de incumplir un determinado precontrato, sí podrían generarse responsabilidades por daños y perjuicios, si estos son acreditados. En estos casos ha de acudirse a la jurisdicción civil, ya que no existiría una relación laboral.