Y el Oscar del color del año es para.. Pantone Marsala

Color rojo terroso de rico contraste, Marsala 18- 1438 es el color del año según Pantone. Ideal para su uso en diseño gráfico y packaging.

Llamativo sin ser abrumador o brillante, los consumidores se sienten inmediatamente atraídos por este color, lo que lo convierte en un tono fascinante en el punto de compra. Como el packaging es cada vez más artístico, Marsala encaja naturalmente tanto en materiales de alta o baja tecnología, incluyendo tanto publicaciones periódicas como otros materiales impresos, calendarios o artículos de papelería, por ejemplo.

Marsala 18-1438 enriquece nuestra mente, cuerpo y alma, rebosando confianza y estabilidad”, afirma Leatrice Eiseman, directora ejecutiva de Pantone Color Institute.

“Al igual que el vino fortificado que da nombre al Marsala, su matiz de buen gusto encarna la riqueza satisfactoria de una comida saciante, a la vez que sus raíces de color marrón rojizo emanan una terrenidad sofisticada y neutral. Este tono cordial pero con estilo es universalmente atractivo y se puede llevar fácilmente a la moda, la belleza, el diseño industrial, el mobiliario del hogar o el interiorismo”, añade Eiseman.


Embalajes sotenibles

El Senado ha aprobado por unanimidad, una Moción en la que insta al Gobierno a crear un Grupo de Trabajo, en el seno del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, para el fomento de los embalajes sostenibles en la distribución comercial.

Esta iniciativa, pionera en Europa, no solo sitúa a España al frente de los países comunitarios en prevención de residuos, sino que va a suponer la sustitución de envases y embalajes no sostenibles por otros afines con el medio ambiente.

En los últimos años venimos observando que en España se ha conseguido una concienciación social a favor del consumo de productos sostenibles, y contra el despilfarro y la generación de residuos. Un buen ejemplo de ello es la reducción del uso de las bolsas de plástico en grandes superficies. Este tipo de medidas supone un gran avance pero queda aún mucho por hacer.

Si observamos las estanterías de cualquier supermercado, o incluso si nos damos una vuelta por la sección más verde del hipermercado, la de frutas y hortalizas, es fácil darse cuenta que muchos envases y embalajes continúan siendo de materiales no sostenibles, cuando la Ley de Residuos pone de relieve que los consumidores prefieren materiales sostenibles, como el papel, el cartón o la madera, en los envases y embalajes de los productos que consumen.

Sin duda las principales demandas del consumidor a los envases y embalajes del futuro son:

  • el respeto al medio ambiente y la apuesta por la sostenibilidad
  • en la misma medida que exigen ecodiseño o la innovación en envases inteligentes y activos que avalan la seguridad alimentaria y que reducen el desperdicio alimentario.

La creación de este grupo de trabajo refleja la preocupación de gobiernos, instituciones, empresas y consumidores sobre la sostenibilidad y el factor medioambiental en todo el ciclo de vida del producto, a la vez que se refiere a los envases y embalajes como un elemento imprescindible en la cadena de distribución de cualquier producto. Además recuerda también que el uso de embalajes sostenibles contribuye a la protección de la capa de ozono y a la prevención del cambio climático.

Esta iniciativa es una respuesta para afrontar los nuevos escenarios de competitividad, que exigen tener en cuenta el impacto medioambiental y la reducción de la nocividad en los mismos. El camino para una producción basada en criterios económicos, sociales y medioambientales, que a la vez incorpore una mejora de la excelencia y la competitividad de nuestras empresas y productos.