Informe Estadístico Sector Papelero 2017

La facturación del Sector Papelero crece un 3,8% y el consumo de papel aumenta un 2,4% en 2017

Con casi novecientos millones de euros de inversión en los tres últimos años y unas inversiones previstas para 2018 de cerca de quinientos millones adicionales (10% de la facturación), el sector papelero español está redirigiendo su producción hacia papeles con gran potencial de crecimiento y mayor valor añadido, como los papeles para envases y embalajes y los papeles especiales, según explicó Enrique Isidro, presidente de ASPAPEL, en la presentación del Informe Estadístico Anual del Sector Papelero el pasado 5 de junio.

Los 479 millones de euros de inversión previstos para 2018 suponen más del 10% de la facturación (como referencia, el último dato disponible sitúa la media de inversión industrial en el 4% de la facturación de la industria española INE 2015).

Con un incremento del 3,8% sobre el año anterior, la facturación del sector papelero en 2017 ascendió a 4.401 millones de euros.

“Se trata de inversiones dirigidas fundamentalmente a incrementos de capacidad y a innovación y renovación tecnológica, para lograr un mejor posicionamiento en un nuevo escenario, con nuevos hábitos de consumo, definidos fundamentalmente por la creciente demanda de bioproductos y la economía digital, que ha transformado el consumo, creando nuevas oportunidades para el sector papelero”, añadió el presidente de ASPAPEL (Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón).

Inversiones Sector Papelero España

La creciente demanda de bioproductos supone para el sector papelero una clara oportunidad. La economía circular y la bioeconomía son los nuevos paradigmas que orientan las decisiones del consumidor y pocos productos como el papel pueden cumplir satisfactoriamente con los requisitos que ambos plantean. Los productos papeleros son bioproductos integrados en el ciclo natural, que proceden de la naturaleza y son renovables y biodegradables. Son además productos reciclables que se reciclan masivamente, convirtiendo los residuos en nuevos recursos.

Y en cuanto a la trasformación de los hábitos de consumo que supone la economía digital, el sector recibe una de cal y una de arena. Por una parte, el auge de la prensa digital ha hecho mella en la difusión de la prensa en papel, que parece que no acaba de encontrar su sitio en este nuevo panorama. Esto incide naturalmente en el consumo de papel prensa. Otros papeles gráficos están teniendo mejor comportamiento. El libro en papel, por ejemplo, sigue creciendo y convive bien con el digital, que es minoritario con alrededor del 30% en títulos editados y el 5% de la facturación total. Por otra parte, el comercio digital es una clara oportunidad para los envases y embalajes de papel, que son renovables, reciclables y biodegradables.

PRODUCCIÓN DE PAPEL: CRECIMIENTO ASIMÉTRICO

En el marco de la recuperación iniciada por el sector en 2015, el pasado ejercicio 2017 se presenta como un año de transición para el sector papelero, con una producción de papel que en volumen global es similar a la del año anterior, aunque con muy distinto comportamiento para los diferentes tipos de papeles, algunos con crecimientos cercanos o superiores a los dos dígitos. Las 68 fábricas papeleras españolas produjeron 6.217.800 toneladas de papel, cifra similar a la del año anterior.

Desciende la producción de papel prensa y papeles gráficos (-10,7%) por la parada de una gran fábrica de papel prensa para ser reconvertida a la fabricación de papeles de embalaje.

Por el contrario, los papeles para embalajes y los papeles especiales crecen. La producción de cartón estucado se incrementó el 12,2% y los papeles para cartón ondulado, si bien experimentaron un crecimiento más modesto (2,9%), marcan máximo histórico rozando los tres millones de toneladas.

Los papeles para embalajes suponen ya el 61% de la producción. Tienen una demanda fuertemente creciente y una gran proyección de futuro, como consecuencia del auge del comercio electrónico y de que el papel por sus características ambientales (natural, renovable, reciclable, biodegradable) está sustituyendo a otros materiales de embalaje.

La producción de papeles especiales se incrementó el 9,7%, con lo que lleva cuatro ejercicios consecutivos creciendo en torno o por encima de los dos dígitos. Estos papeles de alto valor añadido, para aplicaciones muy específicas (papeles decorativos, papeles de seguridad, papel autoadhesivo, papel metalizado…) representan ya el 8% de la producción española de papel.

PRODUCCIÓN DE CELULOSA

Las 10 plantas fabricantes de celulosa en España produjeron 1.699.500 toneladas en 2017, un 1,4% más que en el ejercicio anterior. España es el sexto productor de celulosa de la UE, después de Suecia, Finlandia, Portugal, Alemania y Francia.

La producción de celulosa para su autoconsumo en la misma fábrica (celulosa integrada) descendió el 1,0%, mientras la celulosa producida para su venta a otras empresas papeleras (celulosa de mercado) creció el 2,9%.

CONSUMO DE PAPEL: NUEVAS PAUTAS DE CONSUMO

El consumo de papel crece en 2017 el 2,4%, algo más de medio punto por debajo del crecimiento del PIB (3,1%). Se recupera sin embargo el pulso de la recuperación iniciada en 2014 y que el pasado año se había ralentizado considerablemente.

Pese a consolidar una tendencia de crecimiento, las  6.802.900 toneladas de papel consumidas en nuestro país en 2017 están todavía lejos de los niveles anteriores a la crisis y el crecimiento del consumo sigue siendo también muy asimétrico.

Los papeles especiales y los papeles para embalajes incrementan su consumo muy por encima del PIB, duplicándolo incluso. Sin embargo los papeles gráficos registran crecimientos negativos.

En el ámbito de los papeles para embalajes, el mayor crecimiento corresponde al cartón estucado (8,6%), seguido de los papeles para cartón ondulado (5,2%), en el caso del cartón estucado muy por encima de los niveles precrisis en volumen de toneladas consumidas. El consumo de papeles especiales crece el 8%.

Por su parte, los papeles gráficos (papel prensa y papel de impresión y escritura) registran un descenso en su consumo del 5,4%.

España es el quinto consumidor de papel de la UE, tras Alemania, Italia, Francia y Reino Unido. El consumo per cápita fue de 146 kilos, frente a los 143 kilos del año anterior.

CONSUMO DE CELULOSA

El consumo de celulosa en 2017 fue de 1.876.900 toneladas, con un descenso del 1,9%. Tras Suecia, Finlandia, Alemania, Italia, Francia, Austria y Polonia, España es el octavo consumidor de celulosa de la UE.

COMERCIO EXTERIOR EN EL SECTOR PAPELERO: INDUSTRIA FUERTEMENTE EXPORTADORA

El sector papelero es una industria fuertemente exportadora. El 57% de la celulosa y el 43% del papel que se fabrica en España se destinan al comercio exterior, que representa el 56% de la facturación.

Las exportaciones proporcionaron refugio al sector durante la crisis ante la fuerte caída del mercado interior. Con la reactivación de la economía, el sector priorizó la atención del consumo doméstico, sin descuidar tampoco sus mercados exteriores.

Con un descenso del 5,3%, en 2017 se exportaron 2.681.400 toneladas de papel, cifra inferior a los más de tres millones de toneladas de papel vendidas en mercados exteriores durante lo peor de la crisis.

Los principales mercados de exportación de papel fueron otros países de la UE (59%), especialmente Portugal y Francia. Y es reseñable la creciente importancia de las exportaciones a África (17%) y Asia (14%), que conjuntamente suponen ya casi un tercio del total, el doble que en 2007.

Las importaciones de papel se mantuvieron en niveles similares al ejercicio anterior y crecieron un 0,3% hasta 3.266.600 toneladas, superando a las exportaciones.

En cuanto a la celulosa, las exportaciones (962.000 toneladas) crecieron el 3,6% frente a un descenso del 2,3% en las importaciones (1.139.400 toneladas). Se dirigieron en un 84% a otros países de la UE (Alemania, Países Bajos, Italia, Polonia y Francia,  fundamentalmente).

La tasa de cobertura (exportación/importación), que tradicionalmente superaba el 100% en la celulosa, sigue por debajo por tercer año consecutivo (84,4%), si bien con tendencia continuada al alza. La tasa de exportaciones de celulosa remonta hasta 56,6% y la participación en el mercado interior se sitúa en el 39,3%.

LA BIOINDUSTRIA CIRCULAR DEL PAPEL, SECTOR ESTRATÉGICO EN ESPAÑA

El sector papelero, como bioindustria circular, se sitúa entre los sectores estratégicos especialmente relevantes en la reindustrialización del país. El Marco Estratégico de la España Industrial 2030, que —desarrollado en Agendas Sectoriales— impulsará alrededor de una decena de sectores industriales estratégicos, entre los que se encuentra la industria de la celulosa y el papel. El papelero y el de la automoción han sido los primeros en elaborar sus Agendas Sectoriales, a las que en los próximos meses seguirán las de otros sectores hasta alrededor de una decena.


Informe estadístico sector papelero 2016

ASPAPEL presenta el Informe Estadístico del Sector Papelero 2016

Con un incremento de las inversiones del 85% hasta suponer casi el 8% de la cifra de negocio, afrontó el sector papelero español el ejercicio 2016, caracterizado por la ralentización del crecimiento de la producción de papel, la desaceleración de la demanda interna y la reactivación de las exportaciones, según datos de ASPAPEL, que presentó ayer el Informe Estadístico Anual del Sector Papelero.

2016 fragilidad de la recuperación / 2017 buenas perspectivas

La frágil recuperación iniciada por el sector papelero español en 2015 se ralentizó en 2016. El pasado ejercicio, las 71 fábricas papeleras españolas produjeron 6.218.600 toneladas de papel, con un incremento del 0,4%, en línea con la desaceleración del consumo de papel que creció el 0,6.

El ejercicio 2017 se inició con caídas de producción y, pese a que en marzo ya se registró un incremento de la producción de papel, el primer trimestre se cerró con un descenso del 1,1%. El dato de abril, con un crecimiento de la producción de papel del 3,2%, unido al también positivo de marzo (2,6%) apunta a mejores perspectivas para el presente ejercicio.

Las 10 plantas fabricantes de celulosa en España produjeron 1.676.500 toneladas en 2016, un 2,2% más que en el ejercicio anterior.

“La competitividad perdida a causa de la reforma energética —y todavía no recuperada plenamente— y el alto nivel de incertidumbre económica y política a escala nacional, europea y mundial —explicó el presidente de ASPAPEL, Enrique Isidro— están lastrando la recuperación, cuya fragilidad ponen de manifiesto los datos del último ejercicio”.

El consumo del sector papelero en 2016: los papeles gráficos registran un descenso del 6,6% 

En lo que respecta al consumo de papel, en 2016 se ralentizó la recuperación iniciada en 2015. El año pasado se consumieron 6.644.500 toneladas de papel lo que supone tan solo un crecimiento del 0.6% respecto a 2015, muy inferior si lo comparamos con el crecimiento del 5.6% obtenido en 2015.

Consumo de papel 2012-2016

Además, la recuperación de consumo de papel continúa siendo muy asimétrica para los distintos tipos de papel. El mayor crecimiento con gran diferencia (21,1%) es el de los papeles especiales (papel de fumar, papel decorativo, papel de seguridad, papel metalizado, papel autoadhesivo, papel filtro...). También crecen significativamente (6,5%) otros papeles para embalaje (papel kraft sacos, papel para bolsas, papel/cartón para tubos, productos de celulosa moldeada como las cajas de huevos, etc.). El consumo de papeles para usos higiénicos y sanitarios crece también a buen ritmo (3,1%) como el cartón estucado (2,5%). Los papeles para cartón ondulado se mantiene en niveles similares al ejercicio precedente y los papeles gráficos (papel prensa y papel de impresión y escritura) registran un descenso del 6,6%.

Los papeles para embalajes representan el 61% del consumo total de papel en nuestro país, seguidos de los papeles gráficos (21%), los higiénicos y sanitarios (11%) y los papeles especiales (7%).

Consumo de papel por tipos

Fortaleza exportadora

La industria papelera española es un sector eminentemente exportador. Exporta el 55% de la celulosa y el 46% del papel que fabrica y el 57% de la facturación del sector procede del comercio exterior.

La UE supone el 61% de las exportaciones de papel y el 85% de las de celulosa. Mercados tan exigentes como Alemania, Francia, Italia, Portugal y Países Bajos son los principales receptores de esas exportaciones.

Las exportaciones durante la crisis proporcionaron refugio ante la caída del mercado interior y alcanzaron récords históricos. Con la recuperación del consumo interno, las exportaciones perdieron algo de fuelle. Y el pasado ejercicio, ante la ralentización del mercado interior, las exportaciones volvieron a reactivarse.

En 2016 se exportaron 2.830.100 toneladas de papel, con un incremento del 1,2%. Las exportaciones de celulosa (928.500 toneladas) crecieron el 9,2%.

Potente ciclo inversor y reposicionamiento sectorial

El sector papelero español está respondiendo a este escenario de incertidumbre y fragilidad de la recuperación, con fuertes inversiones y reforzando su especialización en papeles para embalajes, que actualmente supone el 58% del total.

Una transformación que implica todo un reto técnico, con repercusiones sobre el aprovisionamiento de materias primas. En esta línea, es también reseñable el importante incremento de la producción de papeles especiales, fruto de este reposicionamiento hacia productos de mayor proyección y valor añadido.

Evolución de las inversiones

Las inversiones del sector en 2016 ascendieron a 328 millones de euros, lo que supone un 7,7% de la cifra de negocio y un incremento del 85% con respecto al año anterior, en el marco del ciclo inversor iniciado en 2014. Se trata de inversiones enfocadas a la innovación, el incremento de la capacidad, la mejora de la eficiencia y los costes, la renovación tecnológica y la calidad y el medio ambiente.

Las inversiones previstas para  2017 ascienden a 372 millones de euros, un 13% más que en el ejercicio anterior.

Pese a la crisis, en los últimos diez años, el sector papelero español invirtió 2.282 millones de euros (una inversión media anual del 5,3% de la facturación).

Por una reindustrialización sostenible del sector papelero

La industria española de la celulosa y el papel apuesta por una reindustrialización sostenible como bioindustria descarbonizada, basada en un recurso renovable y referente del nuevo modelo industrial de la economía circular.

Pero esta visión solo se hará realidad si se produce el tan esperado impulso a la reindustrialización. Un precio competitivo de la energía para la industria, el desarrollo de infraestructuras y una regulación que permita mejorar la logística y el transporte, la defensa de nuestros intereses en el marco de política comercial de la UE y el estímulo a la I+D+i son algunos de los aspectos clave para dar solidez e impulso a la recuperación económica.